En este año que termina, la sociedad en general muestra gran preocupación por las medidas que ha implementado el nuevo gobierno. El Licenciado en Economía Eduardo Róbinson, realizó un anaálisis sobre cada una de ellas y sus alcances.
El entrevistado expresó que estamos finalizando un año que ha sido complejo e inestable en términos macroeconómicos. “Esto trae consecuencias, en 2020 la economía va a caer alrededor del 3%, la inflación minorista o índice de precios al consumidor va a estar en el orden del 55%, habrá una caída muy fuerte en los salarios reales que afecta al consumo” añadió.
Además, se refirió al dólar como una variable financiera que tiene influencia sobre el sector productivo y se ha mostrado muy volátil. A esto se suma el cepo cambiario que significa una limitante para obtener la divisa y sumdo a todo esto, el año finaliza con un impuesto a la compra de dólares.
Con respecto a las retenciones, el licenciado destacó que, si bien ya se sabía que se iba a aplicar, ahora es una realidad que causa gran preocupación a los productores que al hacer números obtienen resultados negativos.
“Las entidades rurales están dialogando con el gobierno nacional para tratar de que la medida se modifique ya que no todos los productores y las regiones tienen la misma realidad, sobre todo en el Noa, donde claramente este impuesto perjudica más con precios de insumos dolarizados y una importante suba en el tipo de cambio que influye en la estructura de costos. Las negociaciones van a continuar hasta que se llegue a un acuerdo que modifique la ecuación de los productores” explicó Róbinson.
En algunas provincias, no solo se ha aplicado el impuesto a los derechos de exportación, sino que también se esperan incrementos en los impuestos, es decir, que no tendrán que soportar la carga impositiva de los impuestos nacionales y ahora también los provinciales que se suman a la estructura de costos del productor, lo que genera gran incertidumbre para la campaña que se avecina.
Dólar
En relación al dólar, el licenciado explicó que el tipo de cambio e uno solo, pero existen distintas facetas según el tipo de operación que se realice.
“Por ejemplo, si se quiere comprar dólares para atesoramiento, compra el dólar de referencia u oficial que es el que fija el Banco Central, pero de debe pagar un impuesto se incluye un 30% más, en ese caso, no se paga $63 sino que en realidad se paga un dólar con impuesto que de $82” indicó.
Además, aclaró que, al dólar oficial sólo acceden los importadores de ciertos productos diferenciados como ser libros de textos, softwares, medicamentos importados entre otros.
“En general cuando se impone un dólar oficial o de referencia, empiezan a aparecer otro tipo de operaciones. De hecho, hay un fuerte desdoblamiento del mercado cambiario que para el caso del sector agrícola es perjudicial ya que reciben por su producto un dólar retención con una quita del 30 o 33%, es decir que operarían con un tipo de cambio más bajo” expresó.
Rentabilidad del Productor
En relación a los productores, Róbinson opinó que, en el caso de pequeños y medianos productores, de no modificarse el esquema de retenciones no tendrían rentabilidad ni sustentabilidad, es decir que el ingreso no alcanzaría para poder mantener su explotación activa pagando todos los costos.
Es por eso que las entidades rurales han tratado de describir la realidad sectorial de las provincias que están alejadas del puerto y que además, no tienen los mismos rendimientos que la zona central del país, según comentó.
Impuesto a los Bienes Personales
Con respecto a este impuesto, el licenciado señaló que empieza a regir a partir del 1 de enero, y aplica para residente y no residentes del país que tengan bienes en Argentina.
“El mínimo no imponible es bastante bajo, estamos hablando de 2 millones de pesos. Va a haber una escala que va a poder diferenciar aquellas personas que residen en el país y que tienen bienes en el exterior a quienes se les aplicará una baja del 5% si desean repatriar esos bienes o capitales” concluyó.










