La Mesa de Enlace Nacional se reunió con unos 600 productores en Río Cuarto. No hubo definiciones respecto a medidas de fuerza concretas.
Sí hubo fuertes críticas al «impuestazo» del gobierno nacional por la suba de los derechos de exportación (incluso se dijo que la comunidad «no está entendiendo el efecto») y los ruralistas se declararon en asamblea permanente. Los dirigentes ratificaron que el diálogo está «abierto». La reunión fue una catalizadora del malestar del sector.
En el documento final se expresó el «contundente rechazo» a las retenciones y se destacó que el campo «siempre estuvo a la vanguardia de todo compromiso» de ayudar a superar crisis. Calcularon en $180.000 millones la transferencia del campo al Estado en los últimos 18 años. Sostuvieron que es «imprescindible» que el Estado se comprometa a achicar los costos de la política y ajustar el gasto.
Hubo productores que pidieron avanzar en amparos judiciales contra las medidas. Un documento que se leyó del movimiento Campo+Ciudad incluyó pedidos de mantener el estado de alerta y movilización y acciones como el cese de comercialización. Autoconvocados aceptaron el liderazgo de la Mesa para llevar adelante las negociaciones. Rodolfo Freyre, productor de Alejandro Roca, adelantó que irá a la Justicia por la «confiscatoriedad» de las decisiones del Gobierno. Desde la Mesa de Enlace prometieron «apoyo» y colaboración técnica.
Los integrantes de la Mesa de Enlace -que destacaron que la agrupación goza «de muy buena salud»- admitieron que, como los productores, tuvieron la «sorpresa» de la suba de las retenciones y de la delegación de facultades del Congreso para que el Ejecutivo las pueda aumentar tres puntos más. «Fue empezar con el pie izquierdo», graficó Achetoni. Sobre la «compensación por segmentación» reconocieron que no hay nada claro de cómo se instrumentaría. La Mesa de Enlace acercó al oficialismo una propuesta de cómo aplicarlas.
Fuente: La Nación










