Los técnicos de la Secretaría de agricultura Familiar (SAF), realizaron una primera experiencia en inseminación artificial con grupo de productores porcinos de El Once, en el departamento Burruyacú, quienes realizan engorde en sistema de cama profunda.
Con esta actividad, que incluyó la capacitación a los agricultores familiares sobre la técnica utilizada, el técnico de la Secretaría de Agricultura Familiar, Coordinación Tucumán en la zona, Javier Mongelli, en articulación con la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la UNT, buscan mejorar índices de recría y engorde a partir de la incorporación de nueva genética.
El técnico comentó a Suena a Campo la importancia de llevar a cabo esta práctica ya que considera que el mejoramiento genético es un eslabón muy importante en la cadena de producción, más aún para estos productores que engordan sus propios animales.
En relación a los índices reproductivos, el entrevistado indicó que se busca definir las bandas de servicio para lograr camadas de crías uniformes lo cual es importante a la hora de ingresar los animales a los túneles de engorde.
“En lo que respecta a engorde porcino, tenemos registros de este grupo de productores, con valores que reflejaban la necesidad de buscar una mayor eficiencia. En estos casos, los ciclos de engorde eran muy largos, por lo que se buscaba un animal con buenos índices de conversión de alimento en carne y es por eso que apuntamos a mejorar la genética” dijo Mongelli.
Además, señaló que el proyecto fue impulsado junto a un grupo de técnicos de la Facultad de Agronomía y Zootecnia quienes cuentan con un banco de semen porcino. “De esa manera se pudo llegar a este grupo de productores para realizar esta experiencia, con prácticas de capacitación en inseminación artificial” añadió.
Según el técnico, las capacitaciones brindadas a este grupo de productores pusieron foco en temas relacionados a la estacionalidad de los servicios, la formación de bandas, la selección de camadas, selección de cachorras de reposición y en la detección de celos que resulta un punto fundamental para la práctica de inseminación artificial.
“Muchas veces los productores ven a las nuevas técnicas con cierta desconfianza, pero luego de realizar la prueba piloto, se pudo demostrar que los resultados son positivos. De esta manera, hoy se está sincronizando celos de una banda que será inseminada. La aceptación por parte de los productores fue grande y significó un desafío para los técnicos” expresó.
El financiamiento para realizar la práctica se obtuvo a través de la Secretaría de Agricultura Familiar con el aporte de vehículos, asesoramiento y algunos insumos. Los productores aportaron con gastos en insumos descartables y la Facultad de Agronomía y Zootecnia hizo su aporte con la donación de las dosis de semen, según informó Mongelli.










