La pandemia de Coronavirus ha causado inestabilidad en diversos mercados tanto a nivel nacional como a nivel global. El siguiente informe muestra cómo el sector ganadero ha sido atravesado por la crisis que ha generado el aislamiento social.
INVERNADA Y CRÍA.
Los precios de la invernada se mantuvieron en los niveles de febrero, con leves bajas en algunos casos. La actividad comercial estuvo limitada a canales directos y remates por pantalla durante los días de cuarentena. De acuerdo a la estadística estacional, en abril comienza a manifestarse la zafra en volumen ofertado y en precios. Hacia adelante el precio de la invernada dependerá de lo que ocurra con el precio de la hacienda a faena en un mercado interno que encarará fuerte restricciones económicas.
MERCADO DE LINIERS.
El Mercado de Liniers presentó valores muy firmes para las categorías de consumo. Durante los días previos a la cuarentena los consumidores priorizaron stockearse de carne vacuna y el nivel de ventas se asemejó a los picos de navidad y fin de año. A partir de abril la situación será diferente, bajará el efecto «freezer» y un segmento importante de la población sentirá el impacto de la parálisis comercial de marzo en sus ingresos.
INDICADORES SECTORIALES.
Las exportaciones de carne vacuna durante el mes de febrero alcanzaron las 49,9 mil toneladas de acuerdo a los datos publicados por el IPCVA. El mercado internacional de carnes sufrió el impacto del coronavirus, primero en China y luego en los negocios con la Unión Europea e Israel. Las señales positivas llegan desde China, lentamente se solucionan los problemas de logística portuaria y se
reanuda el comercio con valores similares al primer semestre 2019.
OBSERVATORIO INTERNACIONAL:
El mundo ganadero fue atravesado en marzo por el coronavirus. La caída del mercado chino fue luego seguida por Europa e Israel. El cierre de restaurantes, hoteles, servicios de caterings, etc. paralizó las operaciones comerciales. En este contexto, inicialmente, los países con mercados internos sólidos lograron posicionarse por encima de aquellos netamente exportadores.
OBSERVATORIO INTERNACIONAL DE MERCADOS
Estados Unidos:
El mercado de futuros ganadero estadounidense concluyó el mes de marzo con fuertes bajas. Los fondo especulativos
retiraron sus posiciones futuras anticipándose a futuras bajas en las cotizaciones de la hacienda. Se prevé que el
avance del coronavirus impactará sobre el nivel de actividad industrial y esto contraerá los valores pagados por la
hacienda. JBS suspendió su faena en la planta de Pensilvania por dos semanas luego de registrarse un caso de
coronavirus. El consumo interno, ya transitó la fase de stockeo de carne, con lo cual la presión de la demanda
mermará en las próximas semanas. Por otra parte, crecieron mucho las ventas de carne picada (bajo valor), lo cual
está generando un problema económico en la integración de la res debido a la caída de ventas de cortes de alto valor
responsables de «equilibrar» el negocio.
Australia:
Las precipitaciones y la escasez de oferta provocaron un incremento en el precio del ganado australiano que alcanzó
un techo de US$ 4,19 por kilo al gancho en la última semana de febrero. Sin embargo, en marzo no se salvó de los
efectos de la pandemia y descendió a US$ 3,58/kg., una caída de 15% respecto al pico de precio mencionado.Dentro
del contexto del coronavirus la industria cárnica australiana se comprometió a abastecer al consumo interno.
Restricciones para fletes aéreos dificultaron la logística con clientes de entrega rápida. USD 813 millones se exportó
por vía aérea en el 2019.
Israel:
Israel se sumó a la cuarentena, con lo cual el mercado destino de cuartos delanteros se encuentra paralizado. A nivel
región las cuadrillas de rabinos Kosher que auditan las faenas se retiraron a Israel antes del inicio de la cuarentena
para asegurarse su presencia en las próximas pascuas judías.
Unión Europea:
Las cuarentenas congelaron las ventas de carnes y esto se tradujo en reprogramación de importaciones. Cabe
considerar que el cliente final de nuestras exportaciones hacia Europa son los restaurantes, hoteles y caterings,
principales afectados por la parálisis comercial.
China:
El mercado chino vuelve a recuperar, lentamente, su dinámica. Los puertos comenzaron a descongestionarse y los
importadores volvieron a realizar pedidos. China ingresó en la última fase del coronavirus, ‘cambio gradual a la
normalidad». En principio, los restaurantes que retomaron la actividad no logran recuperar el ritmo de ventas. Durante
el período de reclusión se produjeron cambios en los hábitos de los consumidores, se cocina más en los hogares, hay
mayor preocupación por la higiene, y se evitan reuniones con mucha gente. El grueso de ventas en locales y
restaurantes se da durante los fines de semana y vacaciones, pero el gobierno, para recuperar tiempo perdido, planea
quitar un día al fin de semana y recortar vacaciones de verano.
Uruguay:
Fuerte caída de exportaciones a China y UE en marzo. En lo que va del año las exportaciones cayeron un 21% respecto
al 2019, con una caída del 35% a China y 23% a Unión Europea. Muy poca concreción de negocios, el novillo gordo en
Uruguay se desploma a us$ 3, por primera vez en más de dos años. Uruguay ha sufrido desde un primer momento el
avance del coronavirus a nivel mundial por su fuerte dependencia sobre la exportaciones, el mercado interno es
incapaz de absorber los volúmenes no embarcados.
Brasil:
Brasil comenzó a sentir el impacto del coronavirus. En marzo JBS cerró 5 de las 37 plantas que operan en territorio
brasileño, mientras que Minerva mantiene cerrado desde el 20 de marzo y por 20 días, 4 de sus plantas. Por el
momento Marfrig mantiene la totalidad de su plantas activas.
Fuente: Asociación Argentina de Angus










