Ubicada en Noruega y preservada de catástrofes y pandemias, la Cámara Global de Semillas, almacena 1 millón de materiales genéticos.
La Cámara Global de Semillas de Svalbard, conocida popularmente como la “Bóveda del Fin del Mundo”, se encuentra oculta a unos 120 metros de profundidad en una montaña del archipiélago noruego en el Mar Ártico.
Esta cámara está acorazada para para resistir explosiones nucleares, erupciones volcánicas, terremotos y otros desastres, tanto naturales como humanos, al que en este momento se le suma la pandemia mundial del coronavirus. La construcción fue impulsada por el gobierno de Noruega y el Fondo Mundial para la Diversidad de Cultivos y el Banco Genético Nórdico.
La instalación mantiene a las semillas a una temperatura de casi 20 grados centígrados bajo cero y se hizo con una altura suficiente para no quedar cubierta por el agua ni siquiera por un deshielo total del planeta (como un Arca de Noé) y es resistente a la actividad volcánica, tormentas de nieve, terremotos y radiación, entre otros fenómenos naturales.
La Cámara Global de Semillas almacena más de 1 millón de muestras de semillas. En febrero de este año se recibió la mayor donación de semillas desde su construcción en 2008, provenientes de 36 bancos genéticos de todo el mundo, así como de instituciones y organismos oficiales y privados.
Fuente: AgroNoa










