El gobernador dijo que, por ahora, sólo se habilitará la actividad productiva para sectores citrícola, azucarero y vinculados con la alimentación.
La tercera fase del aislamiento social, preventivo y obligatorio, que se cumple desde el 20 de marzo para mitigar el avance del coronavirus encuentra a los empresarios frente a la perspectiva de una flexibilización que les permita reactivar sus actividades.
De acuerdo con las palabras del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, a partir del lunes se habilitarán algunas actividades que, hasta ahora, están paralizadas, en el marco de la “cuarentena administrada”, tal como lo definió el presidente Alberto Fernández. La idea es dejar conformado un “mapa inteligente”, que detecta “zonas donde no hay circulación viral”, donde no hubo casos de coronavirus o, por el contrario, que registren promedios de contagio superiores al actual, explicó Cafiero.
Las provincias enviaron para su análisis a la Jefatura de Gabinete Nacional y que, como requisitos, contemplan que se apliquen “controles sanitarios” y de funcionamiento específico para cada apertura comercial que se proponga. Todas esas propuestas están atadas a la aprobación del ministro de Salud, que conduce Ginés González García, luego de un exhaustivo análisis realizado por los responsables de otras carteras del Gobierno. Cafiero dejó en claro que para el Gobierno es “clave el respaldo federal” para evitar el avance del coronavirus en el país y mantener el control de los contagios que, gracias a la cuarentena, pasó de duplicarse cada tres días inicialmente a hacerlo cada 14 días, como ocurre actualmente. En Tucumán, hasta el momento, sólo habrá flexibilidad para las actividades productivas, afirmó ayer a LA GACETA el gobernador Juan Manzur. La industria citrícola está en plena zafra, mientras que los ingenios azucareros están en etapa de alistamiento de las fábricas. A ellos se suman las industrias vinculadas con la alimentación, para abastecer a la población, especificó el mandatario. Entre todas ellas emplean, directamente, a más de 60.000 obreros.
“Hay realidades distintas y las estamos atendiendo”, expresó, por su parte, Cafiero respecto de los planteos formulados por los gobernadores. Y diferenció, por ejemplo, “zonas que están muy abarrotadas, como el conurbano” bonaerense, con una “complejidad distinta a otras más alejadas, incluso dentro de la provincia de Buenos Aires”.
Con todo, la apertura para ciertas actividades será monitoreada diariamente mientras dure la pandemia y “podría ser revertida” en cualquier momento, “en función de la evolución de la situación epidemiológica”.
Cafiero resaltó la importancia de trabajar sobre “una ética del cuidado, independientemente de si se levanta o se reanuda una actividad o zona fabril”, que tenga en foco “fuertemente” a los “grupos vulnerables” y que se sostenga “entre todos”.
“Lo primero que tenemos que cuidar nosotros es la salud; al virus lo hemos vencido poco a poco con el cumplimiento de la cuarentena” y con los protocolos de distanciamiento social que se mantendrán “un tiempo más” y se convertirán en “parte de la conducta” habitual de los argentinos.
Sin multas, por ahora
“No hay demasiado margen para flexibilizar la cuarentena”, enfatizó el gobernador cuando nuestro diario le preguntó acerca de si se prevén dar más permisos hacia otras actividades.
Desde hace varios días, los empresarios vienen reuniéndose con funcionarios y con legisladores para analizar una mayor flexibilidad para reactivar los negocios, frente a la dura situación para el sector comercial. El presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET), Alberto Guardia, sostuvo que le plantearon ayer a la ministra de Gobierno, Carolina Vargas Aignasse, “la situación de algunos empresarios que no pueden afrontar el pago de sueldos de marzo y estiman que abril tampoco, si continúa la cuarentena”.
Si bien Manzur aclaró que hará consultas este fin de semana al Gobierno nacional, advirtió: “en el Gran San Miguel de Tucumán se da una característica que no existe en otros sitios; en una provincia tan pequeña territorialmente como la nuestra, la densidad poblacional es muy elevada”. “Por eso no hay mucho margen para flexibilizar la cuarentena como en otras zonas con mayor extensión”, argumentó.
El gobernador indicó, además, que se están profundizando los testeos, como paso previo a una eventual reapertura de la cuarentena si así lo dispone el Gobierno nacional. En este aspecto, puso conocerse que ayer se hicieron 50 test, con resultados negativos de covid-19.
La ministra de Salud, Rossana Chahla, señaló que llevará tiempo salir de la cuarentena administrada y anticipó a nuestro diario que, pese a contar con la normativa, se suspenderá la aplicación de multas para aquellos ciudadanos que no porten barbijos o tapabocas. Las sanciones, según la resolución del Siprosa, varían entre $ 2.000 y $ 30.000 para quienes incumplan la recomendación del uso de barbijo o cubiertas de tela para la cara en la vía pública. “Apelamos a la responsabilidad de la sociedad frente a la pandemia que atravesamos y es posible que la disposición entre en vigencia cuando se levante la cuarentena”, explicó la funcionaria. “Mientras tanto, seguiremos tomando las medidas sanitarias que resulten necesarias, monitoreando en toda la provincia y haciendo vigilancia epidemiológica”, expresó Chahla.
Fuente: La Gaceta










