En plena cosecha gruesa, el ingeniero agrónomo Mario Devani, jefe de la Sección Granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), comentó cómo se encuentra la situación para los productores de soja de Tucumán.
El especialista señaló que la trilla cuenta con un buen avance, de alrededor del 40% dependiendo de la zona.
Además, comentó que los rendimientos sorprendieron y que han sido importantes en algunos casos. “Esto está relacionado si dudas con buenos manejos agronómicos, como ser buenos niveles de rotación, el cuidado del suelo, buen manejo en el balance de carbono y fertilización” dijo.
Los rendimientos fueron variables, según el ingeniero, habiéndose obtenido lotes de 1800 kilos y otros de hasta 3500 kilos por hectárea.
“Esta variabilidad se debe a las condiciones meteorológicas de la campaña que se caracterizó por lluvias que se presentaron recién a fines de noviembre. Esto retrasó la siembra, luego tuvimos un período seco que se prolongó hasta fines de diciembre, y finalmente otro período seco a mediados de febrero con altas temperaturas, lo que sin dudas han marcado la variabilidad en los resultados y grandes diferencias en las fechas de siembra” explicó.
En relación a las variedades, el ingeniero informó que, como concepto general hay dos tipos de materiales. Por un lado, las que tienen alto potencial productivo, que en general son de ciclo corto, y por otro lado, otras variedades que son más estables y soportan condiciones más adversas.
“En nuestra zona se ha optado por sembrar materiales de grupos cortos por su potencial y además porque desocupan los lotes más temprano para poder hacer cultivos de servicio o comerciales de invierno” añadió.
Señaló también que, aquellos lotes que acumulan mejor el agua, son los que están teniendo mejores rendimientos por que el cultivo se ha visto menos afectado por la seca en el período crítico que es el de llenado del grano.
Con respecto a la superficie sembrada, Devani dijo que se ha registrado una leve reducción de aproximadamente 2300 has. Alcanzando en esta campaña 170 mil has implantadas.
“Muchos productores que no pudieron sembrar en fechas adecuadas, optaron por sembrar poroto en lugar de soja, lo que hizo que la superficie sembrada con poroto aumentará en un 60 a 65% pasando de 8000 has. en la campaña pasada a 13.600 en la presente campaña” manifestó.
En relación a la situación de pandemia que estamos atravesando, el especialista destacó el trabajo de todos aquellos que, con mucho temor continúan trabajando para abastecer de alimento a la población.
En ese sentido, dijo que, al inicio de la cuarentena se presentaron dificultades para trasladar las máquinas a los campos, la circulación por las rutas resultaba complicada, sin embargo, con el correr de los días se fue regularizando.
Además, añadió que en algunas localidades del norte de la provincia y sur de salta a las cuales los productores acuden en busca de repuestos y servicios de mecánica, no dejaban ingresar a personas ajenas a la zona.
“Son algunos de los inconvenientes que hemos debido afrontar, sin embargo y por suerte la trilla en este momento está avanzando con normalidad” expresó.
Con respecto al precio de la soja, Devani opinó que siempre está ligado al precio del petróleo, sin embargo, en los últimos días el precio del petróleo se ha desplomado en un 100%, pero, la soja no ha acompañado esa caída, sino que ha experimentado una baja de menor magnitud alcanzando un 20% aproximadamente.
“De todas maneras el precio de la soja a futuro, debería aumentar, pero hay una gran incertidumbre con respecto a eso. Todo dependerá de las políticas comerciales de los países y de las restricciones para importar y exportar» dijo.
Finalmente, el ingeniero brindó una serie de recomendaciones a los productores:
• Cuidar las pérdidas de las cosechadoras, se pierden muchas veces entre 100 y 200 kilos por no regular bien las máquinas.
• Llevar controles sobre la trilla.
• Dar prioridad a los lotes que se usan como semilleros en la cosecha.
• Realizar el test de lavandina.
• Controlar que no se dañe el grano.
• No dejar los lotes vacíos en invierno porque se gasta mucho en mantenerlos limpios, y se quita actividad biológica al suelo.
• Realizar análisis de humedad de los suelos y en función de la humedad decidir si sembrar un cultivo de renta o de servicio.










