Cultivo de Ajo. El órgano de multiplicación es sencillamente el diente de ajo.
Tomar un diente de una cabeza de ajo y proceder a realizarle un corte longitudinal. ¿Para qué? Para ver si el brote está vivo (verde), es decir, viable; y de lo contrario evitar desaprovechar aquellos dientes que no lo son y usarlos en la cocina. Elegir los dientes más grandes, porque son los que tienen más reservas y darán cabezas más grandes.
Con observar un diente por cabeza ya es suficiente.
¿Cómo preparo el suelo?
Laborear el suelo para que quede aireado y abonarlo, esto permitirá un buen desarrollo radicular. Luego delimitar los tablones y elevarlos formando lomos angostos si siembro una sola línea de ajos o un lomo ancho si siembro dos líneas de ajos, siendo la distancia entre lomos de 40 a 80 cm respectivamente. Deben quedar nivelados.
Los caminos son importantes para circular sin pisar el cultivo, debe estar adaptado a nuestras necesidades ya que muchas prácticas como el desmalezado y la cosecha requieren de comodidad para trabajar. Se recomienda colocar cinta de riego por goteo para realizar un uso eficiente del agua, siendo lo ideal aquella que tiene los goteros distribuidos cada 10 cm.
¿Cómo realizar la siembra?
La distancia entre dientes es de 8 a 10 cm a una
profundidad de 3 cm.
Es importante colocar el tallo subcónico hacia abajo y la punta por donde saldrán las hojas hacia arriba, tapar los dientes y realizar un riego.
Momento de Cosecha
Cuando la mitad de las hojas amarillean y las hojas que envuelven la cabeza se afinan y miden de 2 a 3 milímetros de espesor. Aproximadamente a los 8 meses.
Recomendación
Una vez que el cultivo de ajo desarrollo las hojas, cubrir el suelo con cobertura natural vegetal, puede ser paja, hojas secas, restos del pasto cortado (sin semillar), ya que tiene múltiples funciones, como: controlar malezas, evitar la evaporación del agua por lo cual se mantiene más la humedad y los riegos disminuyen, regula la temperatura del suelo y además es residuo que con el tiempo se incorporara al suelo como materia
orgánica.
Fuente: INTA












