Como sabemos la actividad de cría bovina atraviesa a lo largo del año distintas etapas del ciclo productivo, las cuales se programan teniendo en cuenta diferentes factores, principalmente ambientales.
El Ing. Zoot. Juan Carlos Torres, docente de la Facultad de Agronomía y Zootecnia y asesor ganadero, en entrevista con Suena a Campo, comentó que, si bien cada productor tiene diferentes pautas de manejo, todas las actividades se programan en base a las condiciones climáticas de cada región.
Según el ingeniero, en este momento del año está finalizando el ciclo de producción de pasturas, por lo tanto, los productores en general trabajan, por un lado, en su stock de pasto para el invierno, ya sea como diferido o como reserva (rollos, silos, etc.).
Por otro lado, se trabaja en diagnósticos de preñez, ya sea a través de tacto o ecografías y en el destete. “En cuanto al destete existen variantes, sin embargo, lo tradicional es destetar con 6 meses de vida. En este momento se está trabajando en eso, teniendo en cuenta que tenemos los partos concentrados los últimos meses del año” añadió.
El especialista explicó que, tanto el destete como la condición corporal de los vientres, son herramientas de manejo a las que llama “herramientas de proceso” dado que que no precisan de grandes inversiones en insumos y permiten tener alto impacto en los sistemas.
“La combinación de un destete y la evaluación de la condición corporal en momentos críticos de control dentro del sistema, como lo es el otoño, permite realizar una evaluación. El destete permite reducir los requerimientos energéticos de la madre y la condición corporal nos permitirá tomar la decisión de adelantar o no el destete” expresó.
En relación a las categorías críticas, la bibliografía describe así a la vaca de primer parto/segundo servicio. Sin embargo, Torres opinó que dicha teoría es válida cuando se trabaja con primeros servicios a los 24 y 27 meses.
“Hoy hay diferentes alternativas de primer servicio, pudiendo realizarse a las 15 o 18 meses, buscando eliminar categorías improductivas del rodeo. En esos casos, cobra importancia la vaquillona que recibe el primer servicio temprano y las vacas de primer y segundo parto. Considero que para obtener una buena performance reproductiva se debe cuidar la condición corporal de todo el rodeo” dijo.
Para el caso de los terneros, el entrevistado indicó que, en el Noa se trabaja mayormente con biotipos cruza con cebú. Para este biotipo animal, los pesos de destete generalmente rondan los 160 o 170 kilos.
“Ese sería el peso ideal, pero no todos los años son iguales en cuanto a disponibilidad forrajera. En este año en particular, tuvimos un arranque tardío en el crecimiento de las pasturas porque las lluvias importantes aparecieron a fines de diciembre, entonces, el primer ciclo de producción de pasto estuvo desplazado afectando el estado de las vacas y su capacidad de cría, por lo que se esperan pesos de destete de entre 130 y 140 kilos” explicó.
Con respecto a lo mencionado, aclaró que, se podría postergar el destete para lograr mejores pesos en los terneros, pero esto perjudicaría la condición corporal de la vaca comprometiendo la preñez del siguiente servicio.
El ingeniero indicó evaluar condición corporal cada vez que se haga movimiento del rodeo para poder identificar animales que precisan suplementaciones estratégicas para mejorar su estado. “Es importante que la vaca llegue al parto con condición corporal no inferior a 4, pensando en que luego, sus requerimientos energéticos se incrementarán por la lactancia” agregó.
Como recomendaciones generales, destacó la importancia de realizar un buen balance forrajero y programación de la alimentación invernal, siempre tomando como referencia un mal año en lo que a disponibilidad de pasturas respecta.
“Los mayores conflictos se dan en primavera, ya que no todos los años son iguales y muchas veces la aparición de las pasturas se retrasa como ha sucedido este año. En esos casos, si no se maneja una buena reserva apuntando a la peor situación, el productor se ve en la situación de vender hacienda por falta de alimento. Si no se cuenta con reservas suficientes, tenemos 2 opciones, recurrir a bajar la carga o comprar reservas, ya sea megafardos, concentrados, rollos etc.” concluyó.











