Con el objetivo de combatir de manera sustentable ciertas plagas que invaden y perjudican los cultivos frutales a lo largo de nuestro país, investigadores de Conicet trabajan en métodos naturales para sobrellevar esta problemática.
El grupo de trabajo del Laboratorio de Investigaciones Ecoetológicas de Moscas de la Fruta y sus Enemigos Naturales (LIEMEN) de la División Control Biológico de Plagas del PROIMI Biotecnología, a través de tres convenios de I+D entre el CONICET y el Gobierno de la provincia de San Juan representado por la Dirección de Sanidad Vegetal, Animal y Alimentos (DSVAA) de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Agroindustria del Ministerio de Producción y Desarrollo Económico, alcanzó objetivos importantes dentro de la temática del control biológico de insectos plagas de la agricultura.
Sergio Ovruski, Investigador de Conicet, comentó a Suena a Campo, que este trabajo se enfoca en una avispa parasitoide por su ciclo biológico, que es inocua para el hombre y ataca específicamente las moscas de la fruta.
Además, añadió que es una de las muchas especies que se crían en PROIMI (Planta Piloto de Procesos Industriales Microbiológicos) y fue establecida en la bioplanta de San Juan. “Se trabaja específicamente para el control de Ceratitis capitata, una especie invasora de mosca de la fruta originaria del norte de áfrica que ha invadido todas las zonas frutícolas del mundo, se encuentra distribuida en todo el país desde la zona norte hasta Río Negro” explicó.
El proyecto pone gran enfoque en provincias como Mendoza y San Juan que son netamente frutícolas y esta especie de mosca ataca los cultivos.
El especialista comentó que, en la provincia de San Juan, con ayuda del gobierno, se construyó una biofábrica que produce organismos para el control de plagas. A través de un convenio que se realizó entre Conicet y dicha planta en el año 2008, se ha logrado establecer un pie de cría masiva de estas avispas para liberar en dicha provincia.
Esta especie de avispa, actúa sobre el estado larval de la mosca que es un insecto que tiene etapas larva- pupa- adulto. “Lo que hace es introducir un huevito dentro de la larva que la va comiendo hasta matarla evitando que la mosca prospere” expresó.
En la región Noa, el grupo de investigadores trabaja en convenio con INTA famaillá, específicamente con el grupo de trabajo del Dr. Daniel Kirschbaum que se desempeña en frutas finas ya que la mosca en cuestión ataca también frutas como el arándano, frutillas, frambuesas cerezas, duraznos y frutos de carozo.
Según el entrevistado, se trata de un proyecto subsidiado por la Agencia de Promoción Científica y Tecnológica que pertenece al Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación para desarrollar un programa de control biológico de la mosca de la fruta asociada a frutas finas.
“En este caso no solamente combatimos a las especies mencionadas sino también, a una nueva que es de reciente invasión en Sudámerica, se trata de Drosophila suzukii, una especie del sudeste asiático que también se ha distribuido en gran parte del mundo, en nuestro caso afecta al arándano” agregó.
Con respecto a la situación de pandemia, el especialista explicó que las actividades se encuentran un poco paralizadas, sin embargo se continúan manteniendo a las colonias de insectos a través de un sistema rotatorio de personal que atiende a las mencionadas colonias.











