El Ingeniero Sergio Casen de la Sección de Agronomía de la Caña de Azúcar de la EEAOC (Estación Experimental Agroindustrial Ovispo Colombres), comentó a Suena a Campo la importancia que tienen los productos orgánicos y cómo trabajan desde la institución en el desarrollo de azúcar orgánico.
Para el ingeniero, la producción orgánica puede definirse como un sistema de producción sustentable diferente al convencional, es decir, sin la utilización de productos de síntesis química.
Este tipo de producción se basa en cinco grandes principios:
- Mantener y mejorar la fertilidad de los suelos.
- Favorecer la biodiversidad.
- Mantener un equilibrio en el sistema de producción.
- No utilizar materiales transgénicos.
- No utilizar agroquímicos y poseer potabilidad.
De esta manera se puede conocer el origen del producto y todas sus etapas de proceso hasta llegar a la mesa del consumidor.
“En contexto de pandemia, creo que la producción orgánica tomará cada vez más fuerza debido a los nuevos hábitos de alimentación y salud que vendrán a tiempo” dijo el especialista.
Los productos orgánicos son de gran importancia ya que día a día aumenta la demanda a nivel mundial, principalmente porque aumenta la expectativa de vida de las personas.
El ingeniero opinó que los objetivos básicos de esta alternativa es producir alimentos de alta calidad nutritiva y en cantidad suficiente para abastecer a la población en un sistema amigable con el medio ambiente y la salud humana. “Esto cobra gran importancia cuando se quiere reconvertir algunos sistemas que están perturbados por una excesiva agricultura convencional. Es importante recuperar el equilibrio, fomentar el manejo sustentable de esos sistemas de producción restableciendo microorganismos, flora, fauna, plantas y animales autóctonos del sistema” añadió.
Si bien la Unión Europea es pionera en la producción orgánica, Argentina tiene un gran prestigio a nivel mundial en la elaboración de este tipo de productos.
“En el año 1992, Argentina presentó una solicitud para se lo incluyera como país productor de alimentos de estas características y el 1996, logró oficialmente la equivalencia en normas orgánicas y certificaciones de la UE” explicó Casen.
Hoy en día, la ley 25.127 reglamenta la producción orgánica en nuestro país. Dicha ley incluye dos normas vigentes para la producción orgánica. Por un lado, la reglamentación que responde a los estándares internacionales equivalentes a las de la UE y fiscalizadas por Senasa. Por otro lado, las normativas norteamericanas fiscalizadas por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.
En el caso del azúcar orgánico. El especialista comentó que se obtiene de la industria azucarera con la particularidad de que, durante todas sus etapas agronómicas e industriales, no se utilizan ningún producto de síntesis química.
“Este producto tiene siempre un precio suprior al del azúcar común o convencional, con valores de entre un 30 y un 100% dependiendo de la demanda de los mercados” explicó.
Los productos orgánicos que se elaboran en Argentina, tienen en su gran mayoría destino a exportación, solamente el 1% se consume en el país.
Argentina, es considerada el tercer productor de azúcar orgánico a nivel mundial, y esta producción se destina principalmente a la Unión Europea y mercados norteamericanos.
En 2019, el país exportó 25.500 toneladas elaboradas principalmente en las provincias de Tucumán, Salta y Jujuy. El 88% de esta cantidad se exportó a la UE, mientras que el 4% se envió a EEUU, y el restante 1% a Japón.
La EEAOC ha restablecido al proyecto de azúcar orgánico con el objetivo de desarrollar e investigar un nuevo sistema de manejo de la caña de azúcar orgánica persiguiendo la finalidad de lograr mejores rendimientos de caña orgánica por hectárea, como así también la incorporación de agroinsumos permitidos dentro de la ley 25.127 y registrados por Senasa.
Según el informante, la institución cuenta con ensayos de este cultivo en su sede central de Las Talitas, donde trabajan en la nutrición orgánica con fertilizantes sólidos y líquidos. Además, comentó que se trabaja con variedades liberadas por el programa de mejoramiento de la Estación y con nuevos productos orgánicos para el control de malezas, introducción de leguminosas y abonos verdes que aportan nitrógeno.











