La agroecología es una técnica cada vez más utilizada en la producción de alimentos ecológicos cuyas características son cada vez más demandadas por la población a nivel mundial.
La Ing. Fernanda Páez técnica de la Secretaría de Agricultura Familiar, comentó a Suena a Campo que existen diferentes herramientas para lograr este tipo de productos que se traducen en alimentos sanos para la población, entre ellas, la utilización de bioinsumos.
Según la ingeniera, un bioinsumo es todo aquel producto biológico que consista o haya sido producido por microorganismos o macroorganismos, extractos o compuestos bioactivos derivados de ellos y que esté destinado a ser aplicado como insumo en la producción agropecuaria, agroalimentaria, agroindustrial, agroenergética, como ser hongos, bacterias, restos vegetales y diferentes materiales que se encuentran en la naturaleza.
Si bien en la actualidad este tipo de productos se utilizan en la horticultura, la especialista señaló que se puede utilizar en cualquier tipo de producción agrícola, de hecho también se está utilizando en fertilización de caña de azúcar.
La fabricación de los bioinsumos en manos de los productores proporciona un beneficio económico ya que disminuye los costos de producción al disminuir costos en el manejo sanitario de los cultivos. La utilización de estos permite además producir alimentos sanos para los consumidores y cuidar la salud del productor.
“Al hablar de bioisumos, hacemos una diferencia, existen algunos que son comerciales, es decir, o sea que tienen un costo similar a otros insumos comerciales fitosanitarios de síntesis química. Por otro lado, están los bioinsumos que puede preparar el productor” añadió.
El uso de bioinsumos lleva un proceso a mediano y largo plazo que implica principalmente la toma de conciencia de los usuarios, la investigación de las propiedades de los bioactivos y la capacitación en su elaboración y formas de uso.
El equipo de la SAF al que pertenece la entrevistada trabaja actualmente en un proyecto que se está ejecutando en la localidad de Lules con productores hortícolas. En marzo se realizó una capacitación, donde se elaboraron biofertilizantes y bioinsecticidas.
Según datos aportados por Paez, el proyecto se encuentra en periodo de prueba en pequeñas parcelas demostrativas para evaluar los resultados, aunque algunos agricultores ya se encuentran aplicando estos bioinsumos a nivel comercial, en una etapa de transición hacia la producción agroecológica.
También existen bioinsumos en el mercado, elaborado por empresas fabricantes de fitosanitarios, quienes están orientando sus líneas de producción hacia este tipo de agroinsumos.
“Con la utilización de estos bioinsumos se producen alimentos sanos lo que tiene un impacto muy importante tanto en la salud, tanto del productor, como del consumidor” destacó.
El proyecto tiene, además, su pilar científico, ya que se realizan diferentes comprobaciones de los resultados obtenidos tras el uso de estos productos y la no toxicidad de los mismos, a la vez que se rescatan saberes de los productores con los que se trabaja.
“En las pruebas hasta aquí realizadas, hemos obtenido buenos resultados, a la vez que realizamos diferentes tipos de observaciones monitoreando plagas y enfermedades y vamos probando diferentes productos según las necesidades del cultivo” concluyó.










