Las condiciones meteorológicas que han caracterizado la primera mitad de 2020 con una marcada escasez hídrica, no han favorecido la siembra de cultivos invernales, pese a esto, muchos productores tucumanos han optado por apostar a estos cultivos.
El Ingeniero Augusto Casmuz de la Sección Zoología Agrícola de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), en entrevista con suena a campo, señaló que se presume que la superficie sembrada con garbanzo es menor en relación a campañas anteriores debido a que los perfiles del suelo no contaron con los contenidos hídricos necesarios para sustentar estos cultivos.
En lo que respecta a plagas, el especialista explicó que en esta época del año, dadas las condiciones ambientales de bajas temperaturas, el cultivo de garbanzo no manifiesta mayores inconvenientes. De todas maneras, se están realizando monitoreos preventivos por si se presentara la oruga bolillera.
“Se trata de una plaga que suele aparecer durante las etapas reproductivas del cultivo, hacia los meses de agosto y septiembre, causando daños en las vainas del garbanzo y produciendo pérdidas de rendimiento. Hasta el momento se ha presentado en muy bajas cantidades” explicó.
Otra de las plagas que mantiene atentos a los ingenieros es la mosca barrenadora de la soja que fue detectada por primera vez en Argentina durante la campaña pasada en el norte de Córdoba. “Si bien el nombre hace referencia al cultivo de soja, en nuestro país fue detectada en el garbanzo, la hemos visto en muy baja incidencia, sin embargo, la estamos siguiendo ya que en córdoba ocasionó grandes pérdidas” dijo.
Para el ingeniero, el mayor inconveniente con la plaga mencionada, es que aún no existen productos registrados para combatirlo. Además, recomendó monitorear de cerca los lotes de garbanzo para detectar la plaga a tiempo. “Desde la EEAOC estamos comenzando a evaluar prácticas de manejo de la plaga de manta tal de que el productor cuente con alguna herramienta para afrontar la problemática que puede ocasionar daños de hasta un 40%» alertó.
Trigo:
Según el especialista, el cereal se encuentra en condiciones similares, la humedad del suelo no es suficiente para obtener los mejores rendimientos, sin embargo, es un cultivo importante para el sistema ya que, además de ser productivo, ayuda a combatir el avance de las malezas.
En relación a plagas, indicó que, en algunas zonas se detectó la presencia de Spodoptera frugiperda en el cultivo de trigo, especialmente en los lotes que se sembraron más temprano. “Es un problema frecuente en nuestra zona y en muchos casos se pudo controlar de manera efectiva haciendo uso de semillas específicas para el tratamiento la plaga o con insecticidas foliares de manera oportuna” añadió.
Además, de las mencionadas plagas, se observado la presencia de Pulgones pero también en baja incidencia, sin embargo hay que estar atentos a ello ya que, la población de esta plaga aumenta cuando el trigo se encuentra próximo a espigar. Se debe tener precaución con la aparición de arañuelas ya que las condiciones ambientales se están tornando favorables para su desarrollo como baja humedad y bajas temperaturas. “Esta plaga provoca daños en el área foliar, entonces el cultivo pierde capacidad para regular el proceso evapotranspiratorio perjudicando su crecimiento y desarrollo» expresó Casmuz.
El ingeniero recomendó monitorear los lotes con frecuencia, en el caso del garbanzo, prestar especial atención cuando el cultivo ingrese a la etapa reproductiva, y en el caso del trigo, cuando esté próximo a espigar.
“Próximamente en la web de la EEAOC, y a través de las redes sociales de la institución se pondrá a disposición del sector productivo, los nuevos desarrollos en plaga en garbanzo y trigo para que el productor esté más atento y cuente con más herramientas para combatir las plagas” concluyó.










