El tan polémico anuncio de las inversiones chinas para producir carne porcina en Argentina ha generado un sinnúmero de opiniones de diferentes sectores de la sociedad.
En este caso, Suena a Campo consultó a Eduardo Róbinson, Licenciado en Economía para conocer su visión sobre el tema, quien opinó que los capitales extranjeros son importantes para la economía argentina que desde hace años atraviesa un proceso de desinversión.
“Necesitamos generar un flujo de inversiones para recuperar la macroeconomía del país. En este caso es una buena oportunidad ya que se trata de un volumen muy importantes que ronda los 27 mil millones de dólares. Son inversiones que tardarán entre 4 y 8 años en establecerse” expresó.
El licenciado explicó que China es un gran productor y consumidor de carne porcina que, por razones sanitarias, ha reducido su stock en gran proporción y hoy en día no puede cubrir la demanda. Esta situación ha llevado a que el país asiático saliera en busca de sitios con buen estatus sanitario para establecer nuevas granjas porcinas industriales.
Para el licenciado, muchos de los comentarios negativos se deben a que la sociedad se encuentra sensibilizada por la situación de pandemia internacional que estamos atravesando a lo que se suma el reciente foco de peste porcina africana en el gigante asiático, por lo que, hablar de cerdos de origen chino en este momento genera controversias.
Desde el punto de vista económico, señaló que se habla de una sociedad entre productores chinos y productores y cooperativas argentinas, por lo que sería beneficioso para los ya existentes porcicultores dependiendo de cómo se redacte dicho acuerdo ya que argentina cuenta con un gran potencial para la producción de carnes de cualquier origen, lo que generaría fuentes de empleo e ingreso de divisas.
Un análisis económico asegura que, en argentina el costo de producción de carne de cerdo es de 0,75 dólares por kilo, mientras en china es de 2,2 dólares. El especialista opinó que esto se debe a que argentina es uno de los grandes productores de maíz y soja, dos de los insumos más importantes para esta producción, China por el contrario debe importar estas materias primas para la alimentación de los cerdos.
Esta ventaja competitiva hace que Argentina sea una muy buena opción para instalar estas granjas de producciones a gran escala. “El gran desafío es darle valor agregado a las materias primas que se producen dentro del país. Tengamos en cuenta que, en términos numéricos, la tonelada de granos cotiza en promedio, entre 220 y 250 dólares la tonelada, mientras que una tonelada de carne de cerdo alcanza los 2600 dólares” indicó.
Según el licenciado, la inversión siempre genera valor agregado, en Argentina uno de los mayores problemas es la desinversión, por lo tanto, nos encontramos ante una gran oportunidad de capitalizar a los productores y generar empleo genuino para mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos a través del agregado de valor de las materias primas.
“Argentina tiene capacidad para alimentar a 400 millones de personas. Hoy el mundo demanda mayor calidad de alimentos lo que podría rescatar la economía de nuestro país pospandemia” concluyó.











