La EEAOC (Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres) emite anualmente un informe sobre el estado madurativo de los cañaverales tucumanos en diferentes momentos de la campaña.
Ing. Luis Alonso de la Sección Agronomía de la Caña de Azúcar de la EEAOC, en entrevista con Suena a Campo, comentó que este estudio se realiza tomando y analizando muestras desde el inicio de la zafra, en las tres variedades más difundidas de la provincia, hablamos de TUC-95-10, TUC 77-42 y LCP 85-384 que es la más representativa debido a que, es la que más superficie abarca en el área cañera tucumana.
Las muestras se toman en 27 localidades de la provincia que representan las regiones noreste, centro y sur, luego son llevadas al trapiche del laboratorio de investigación azucarera de la EEAOC donde se evalúan diferentes parámetros como ser Pol % caña (producto de Pol % jugo por 0,81) y la Pureza % del jugo.
Según el ingeniero, se seleccionan diferentes localidades buscando zonas con diferentes condiciones agroclimáticas para comparar resultados y obtener valores promedio. En cuanto a los lotes, se busca que sean socas jóvenes ya que cuentan con mejor conformación y desarrollo, mientras que las socas viejas se han visto dañadas por las sucesivas cosechas, por lo que se presentan dificultades para obtener buenos resultados de maduración.
Con respecto a las variedades, el especialista explicó que cada una de ellas tiene un momento óptimo de maduración. “Dentro de las que se cultivan en Tucumán, cada una presenta diferentes estados madurativos, dos de ellas son tempranas como la LCP 35-384 y TUC 95-10 mientras que la tercera que es TUC 77-42 es intermedia” explicó.
La EEAOC recomienda el uso de variedades tempranas ya que permiten buenos estados de maduración, mejorado el rendimiento fabril que suelen ser más bajos en los comienzos de la zafra.
Por lo general, una buena maduración natural se da cuando las condiciones meteorológicas se presentan con escasas precipitaciones, buena amplitud térmica de más de 10°C con temperaturas diurnas de alrededor de 25° y nocturnas de 12 a 14° y días soleados. “Dichas condiciones se dan normalmente en los meses de abril y mayo, meses en los que inicia el proceso de maduración del cañaveral” añadió.
En relación al momento de mejores condiciones madurativas, Alonso explicó que la variedad LCP 35-384 cuenta con buenas condiciones durante gran parte de la zafra ya que no presenta una caída en la curva de maduración siempre y cuando no ocurran heladas severas, mientras que otras variedades como las intermedias, presentan su óptimo de maduración entre los meses de julio y agosto.
En relación a los resultados de los análisis, el ingeniero señaló que los valores rondan los 10,5 puntos de rendimiento fabril, siendo éstos normales para la época. “Resta determinar que sucede en lo que queda de campaña con respecto al estado de los cañaverales, pero, hasta el momento hemos obtenido muy buenos resultados en lo que respecta al estado madurativo de los cañaverales” indicó.
Con respecto a los maduradores químicos, dijo que la institución recomienda el uso de estos productos en el inicio de la zafra, durante los meses de abril y mayo para tener buenos índices de maduración en ese momento de la campaña. Pasado ese período, la avanza la maduración natural del cultivo y la aplicación de maduradores no tiene sentido.
“El uso de maduradores químicos está dado por las condiciones meteorológicas, en general, en el momento del inicio de la maduración, éstas no son muy propicias porque venimos de un verano lluvioso con altas condiciones de humedad, lo que no favorece la maduración natural de los cañaverales. Es por eso, que se recurre a esta herramienta para lograr bueno valores en el inicio de la zafra y no perder rendimiento” explicó.
Según el ingeniero, actualmente el estado madurativo es muy bueno a pesar de las heladas, que, al no haber sido severas, no han provocado daños importantes en los cañaverales salvo en el este de la provincia donde la cosecha ya se encontraba muy avanzada. “En este momento ya hemos pasado los estados máximos de maduración, las tasas de incremento en los últimos muestreos ha sido menor por lo que consideramos que nos encontramos en una etapa de aplanamiento de la curva” concluyó.











