La presión de malezas en una problemática que mantiene ocupados a los productores al momento de encarar una nueva campaña ya que estas especies invasoras compiten con los cultivos tanto por agua como por los nutrientes del suelo.
Consultado por Suena a Campo, el Licenciado Sebastián Sabaté, Jefe de la Sección Malezas de la EEAOC brindó todas las recomendaciones para combatir y prevenir el avance de estas especies en los lotes.
Para Sabaté la presente campaña ha sido complicada el lo que a condiciones meteorológicas respecta ya que la falta de humedad tiene influencia en el manejo de herbicidas y malezas.
Los productores que sembraron temprano (abril) tuvieron éxito en las aplicaciones de herbicidas pre-emergentes que es la primera aplicación que se realiza en garbanzo. Lamentablemente, a partir de allí las lluvias se ausentaron por lo que se detuvo la incorporación de dichos herbicidas al suelo.
Sumado a esto, los mejores controladores de malezas son los mismos cultivos, que, al haber habido poca humedad en los suelos, no se han podido desarrollar adecuadamente por la sequí y las baja temperaturas.
El especialista rescató que en años tan secos como el 2020, normalmente la presión de malezas es menor. “Cuando el cultivo ya extrajo toda el agua que se pudo del lote, es poca el agua que queda disponible para las malezas por lo que se desarrollo es menor. En los lotes en los que se siembra temprano es necesaria la aplicación de pos-emergentes lo cual es difícil en años con estas características” dijo.
Por un lado, el cultivo se encuentra en condiciones de estrés por la falta de precipitaciones por lo que se vuelve susceptible y podría verse afectado por los herbicidas. Por otro lado, la ocurrencia de heladas efectos similares a la sequía lo que limita el manejo tanto de las malezas como de los cultivos.
Campaña Gruesa:
Según el ingeniero, es sumamente importante realizar planificaciones evaluando la mejor manera de manejar cada lote ya sea para la implantación de soja o de maíz.
En primera instancia, recomendó repasar lo sucedido en cada lote en la campaña anterior, es decir, cuáles fueron las especies invasora que se presentaron y en qué cuantía. “Recordemos que las malezas son características de cada lote” explicó.
Una vez identificados los lotes más problemáticos, se debe monitorearlos con mayor atención, y llegadas las primeras lluvias, tener listas las herramientas y el personal capacitado para comenzar a realizar las aplicaciones.
En lotes con malezas resistentes se puede actuar preventivamente eliminando todas las malezas de invierno y mantenerlo limpio para poder combatir a partir de octubre a otras malezas resistentes que brotan de raíz, como ser Echinochloa, Eleucine y Pasto Ruso, Amarantus más adelante y Borreira que es una maleza perenne resistente a glifosato y otros herbicidas que comienza a brotar aún antes de que comiencen las lluvias. Otras especies brotan a partir de semillas, en esos casos las aplicaciones deben ser realizadas lo antes posible.
Para seleccionar el producto a aplicar, se debe determinar qué cultivo se va a sembrar. Existen productos que permiten hacer trigo o maíz, en cambio otros, como ser ALS, son eficientes para combatir gramíneas, pero, no se podrá sembrar maíz en esos lotes.
“Muchas veces en el Noa, no podemos hacer soja por escasez de precipitaciones, por lo que dejamos el lote para maíz, si continúan sin aparecer las lluvias ya debemos optar por la siembra de poroto, entonces, es importante elegir bien el producto intentando que sean selectivos para la mayor cantidad posible de cultivos y efectivos para combatir las malezas” explicó Sabaté.
Además, destacó la importancia de evitar que las malezas se diseminen hacia otros lotes que aún no han sido infestados. Para eso es importante realizar un buen manejo desde el comienzo y no dejar que éstas produzcan semillas. “Muchas veces nos focalizamos en controlar plantas y en realidad, lo que necesitamos controlar es que no haya producción de semillas. Esto se hace antes de la cosecha por arrancado de plantas y luego se realiza un manejo con pos-emergentes para especies como el Amaranthus” dijo.
En el momento de las cosechas, en conveniente dejar los lotes infestados para el final, para evitar que las semillas que quedan dentro de la cosechadora se distribuyan en el resto del campo. El agua de escorrentía es otro de los vehículos más importantes de las semillas, por lo que las lluvias torrenciales también podrían desplazarlas hacia otros lotes.
Cuando se comienza a cosechar un lote, la primera pasada debe hacerse en los extremos y no ingresar con la cosechadora hacia el centro. De esa manera las semillas que pudieras estar dentro de la cosechadora, caen en los extremos y pueden ser cosechadas con mayor facilidad.
Una técnica de limpieza muy eficiente, consiste en alimentar la cosechadora con fardos de alfalfa u otros materiales vegetales enfardados, que permita remover todo el material almacenado en la cosechadora.
“Siempre el herbicida más eficiente, es el que se utiliza en el momento adecuado, en la dosis adecuada para el problema adecuado” expresó el licenciado.











