Dr. Eduardo Romero, Coordinador de la Sección Agronomía de la Caña de Azúcar, de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) compartió con Suena a Campo un balance de la zafra cañera 2020.
A pesar de tratarse de un año muy particular por la pandemia que atravesamos a nivel mundial, el entrevistado manifestó que ha sido una de las mejores zafras en los últimos años en lo que tiene que ver con el ritmo de la cosecha y sin demasiadas complicaciones en aspectos operativos. Esto ha permitido terminar de cosechar en tiempo y forma la totalidad de la caña disponible. “Hay que destacar el rol de todos los actores del sector que a pesar de los temores y los inconvenientes han puesto lo mejor de sí para llegar a estos resultados” dijo.
Por otro lado, las condiciones meteorológicas han sido favorables para una cosecha ininterrumpida, sin embargo, si esta sequía se prolonga podría repercutir en los rendimientos la próxima campaña.
Según el especialista, se han presentado también algunos factores adversos. En primer lugar, la ocurrencia de heladas en julio y agosto que si bien, no han llegado a provocar pérdidas importantes, han existido, y por otro lado han agravado la situación de quema de cañaverales que ha afectado la calidad y el rendimiento.
El Doctor advirtió que, si la sequía continúa prolongándose, va a perjudicar en buena medida a los cañaverales que en los meses de diciembre, enero y febrero transitan faces como la brotación, el macollaje y el cierre de surcos que coinciden con tareas culturales como el manejo de malezas y las fertilizaciones.
De todo esto rescató, que la caña tiene un poder de recuperación significativo por lo que la llegada de las lluvias resultaría un gran alivio, sin embargo, es prematuro realizar pronósticos.
“El problema es que, si se demora el crecimiento y desarrollo, el cultivo va perdiendo la posibilidad de aprovechar al máximo los meses de mayor crecimiento vegetativo en el cual se construye la producción, ocasionando pérdidas de rendimiento al final del ciclo” explicó.
En relación a los datos de molienda, el entrevistado dijo que aún no se cuenta con datos finales porque dos de los ingenios no han finalizado la molienda. Sin embargo, se estima que se molieron en esta zafra aproximadamente 15.400.000 toneladas de caña brutas que en términos de caña neta equivale a 14 millones de toneladas.
La producción de azúcar equivalente que involucra el físico, más lo que se destina a la producción de alcohol, está en el orden de de 1.400.000 toneladas con un rendimiento fabril neto de 9,8%. La producción de alcohol hasta ahora, ronda los 230 mil M3.
Ambos productos, son sumamente necesarios para mantener el equilibrio de los mercados, principalmente el bioetanol ya que la producción de azúcar supera la demanda interna y el cupo de exportación de alcohol, aseguraría buenos precios y rentabilidad. Sin embargo, este año, el precio del bioetanol se mantuvo congelado por más de 10 meses lo que llevó a que el porcentaje de caña destinado a la producción de este producto fuera menor.
Pese a esto, el especialista remarcó que, aún faltan datos sobre la producción de etanol ya que es un proceso más lento que la producción de azúcar y se extendería hasta el mes de febrero.
Para el especialista, sería ideal la aplicación de la fórmula correcta para la actualización del precio del bioetanol y que se incorporen a la matriz de la producción petrolera mejorando el nivel del 12% de alcohol que se pone en las naftas.
Comparando los resultados con la zafra pasada, el Doctor aseguró que los valores fueron levemente superiores. “Debemos evaluar aspectos temporales, terminamos la zafra mucho antes, recordemos que en 2019 las lluvias no han permitido buenos ritmos de cosecha prolongándose hasta mediados de diciembre en algunos ingenios sumado a que quedó caña en pie sin ser cosechada. Este año, la zafra ya esta cerrada y podemos dedicar tiempo a cuidar los cañaverales” explicó.
En cuanto a los niveles productivos, la campaña 2020 superó a la anterior en valores que se encuentran entre un 5 y un 8% en lo que refiere a azúcar equivalente. Además, los precios fueron superiores o aceptables lo que permitió dar un respiro a la producción.
Pandemia
La Institución ha realizado un gran esfuerzo en planificación y ordenamiento de su personal, cuidando a aquellos que pertenecen a grupos de riesgo trasladándolos al trabajo remoto o teletrabajo.
Pese a esto, se han organizado semanalmente jornadas y conferencias virtuales de todos los cultivos, atendiendo las demandas de los productores. Ha formado parte, además, de eventos importantes como Aapresid y el Congreso de Semillas, cursos y capacitaciones de otros países.
“Los más jóvenes, con mucha valentía orden y trabajo han mantenido en lo posible las actividades de campo para que el año que viene haya caña semilla en condiciones para entregar” relató.
Actualmente, la EEAOC ofrece con normalidad todos los servicios comprometida con las empresas privadas, ensayos y convenios para el normal cumplimiento de los trabajos que lleva a delante. “La creatividad y el compromiso han estado por encima de las dificultades” concluyó.










