Especialistas proyectan para los próximos meses una demanda sostenida y una oferta limitada de la oleaginosa.
El pasado viernes 18 de diciembre, el precio de la tonelada de soja en Chicago alcanzó los 448,36 dólares para contratos en enero, marcando un nuevo récord en 6 años. Para Enrique Erize de la Consultora Nóvitas, esta suba del precio llegó para quedarse por bastante tiempo debido a las compras de China.
“Hay exceso de demanda, no de oferta, ya que las cosechas de soja de Argentina y Estados Unidos fueron buenas y la de Brasil fue récord” explicó y comentó que “de la nueva campaña, Estados Unidos dice que tiene 120 millones de toneladas de oferta, unas 60 para el mercado interno y el resto para exportación y la demanda interna para harinas bate récords hace 4 semanas y el resto para exportar ya tiene vendido el 90%, es decir 54 millones de toneladas de la cosecha”.
Según Erize, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos proyecta que Argentina tendrá una producción de 50 millones de toneladas y Brasil unos 133 millones. “Debido al año de La Niña, con falta de precipitaciones y menos rendimientos, a eso habría restarle unas 7 a 10 millones de toneladas” afirmó.
El consultor observó que “después de 2 años de jugar a la guerra con Estados Unidos, China demuestra su verdadera situación de desbalance en materia de alimentos, que es dramática”. “Veo a la soja en Chicago más cerca de 500 dólares en abril o mayo, con Brasil blanqueando una cosecha menor, el productor argentino que vende cuando necesita y Estados Unidos teniendo que recomponer stocks de manera virulenta” proyectó.
En el frente interno, el consultor adelantó que “claramente habrá un aumento de retenciones, Cristina Kirchner lo dejó claro en su discurso del viernes y no habrá devaluación brusca porque el gobierno sabe que puede perder las elecciones”.
Por su parte David Miazzo, de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina, opinó que para calcular el beneficio para los productores y la recaudación fiscal “tendría en cuenta cómo cerrará la campaña en cantidad, porque si bien estamos 30% por encima en precio, hay que ver cuánto se terminará cosechando, ya que se estima una merma de por lo menos 10% a 15% en volumen”.
“No creo que el gobierno o el productor puedan capturar todo el efecto del valor debido a la sequía” comentó y añadió que “si la incertidumbre económica y la brecha cambiaria permanecen durante el año que viene, tampoco creo que el productor salga a vender toda la cosecha, seguirá con la misma actitud de vender lo que necesita y si son menos cantidades puede cubrir sus necesidades, venderá menos volumen”.
En el primer mandato presidencial de Cristina Kirchner (2007 a 2011) el precio promedio de la soja fue de 415 dólares y en el segundo mandato (2011 a 2015) fue 480 dólares. En la presidencia de Mauricio Macri tuvo un promedio de 381 dólares.
Miazzo sostuvo que “si hubiera algún acortamiento de la brecha cambiaria, podríamos ver más ventas e ingresos de dólares”. “Lo que termina primando es que se ve fortalecido en un contexto de brecha cambiaria que genera mayor expectativa devaluatoria, porque todos los agentes económicos perciben que el precio del dólar es $150” explicó.
Fuente: AgroNoa










