La presente campaña de granos gruesos, soja y maíz, viene con ciertas complicaciones por la falta de precipitaciones. «Fue un año de sequía, donde hubo 30 días al inicio de la campaña sin agua y en los momentos de lluvia, se presentaron por mosaico. De esta manera podemos encontrar lotes con muy buenos rendimientos y a pocos kilómetros campos que fueron afectados por falta de humedad». Explicó el Presidente de APRONOR (Asociación de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte), Osvaldo Martín
En cuanto al maíz, el grueso de la cosecha aún no comenzó en el NOA. Sin embargo, existen lotes tempranos, es decir, que se sembraron en el inicio de la campaña y que fueron los más castigados por la sequía, por lo que de estos no se esperan rindes significativos.
«También influye mucho el manejo que haya hecho el productor, si realizó un buen barbecho, si eligió la mejor variedad. Todo esto sumará a la hora de los resultados«.
Cabe destacar que además de los elevados costos de producción, por la dolarización de la mayoría de insumos en el campo, lo peor es la presión impositiva que ejerce el Estado.
«Si bien la gente ve que en Chicago la tonelada de soja se paga 500 dólares, el productor en Argentina y sobre todo en el norte no recibe ni cerca de eso», señaló el presidente de Apronor. Esto es así porque el productor debe descontar las retenciones, con lo cual vendería en realidad a 300 dólares. A este valor, a su vez se debe convertir a pesos, que para el caso de la soja en pizarra se encuentra alrededor de $21300. Si el productor de encuentra en el NOA por ejemplo, también debe descontarse alrededor de $3000 de flete, más los gastos de débito y crédito. Por lo tanto si a este resultado final lo pasamos otra vez a dólares, en realidad el productor está vendiendo su tonelada de soja a 170 dólares, un precio muy lejano a los de Chicago. «La presión impositiva hace que está actividad sea casi inviable en el norte del país», destacó.
Rutas intransitables
Consultado por los detalles de la reunión que tuvo la Apronor con el ministerio de desarrollo productivo, Osvaldo Martín comentó que fue más bien de presentación del gabinete, pero que sirvió como punto de partida para tratar varios temas. Uno de ellos, el más importante, fue sobre el estados de las rutas para el normal funcionamiento del sector agropecuario.
La ruta 304 es la segunda más transitada de la provincia de Tucumán luego de la 38. Toda la producción del norte viene por la 304, y ya se encuentra colapsada porque pasa por varios pueblos, cuando podría desviarse por la ruta 321 desembocando en los ingenios principales que serían Florida y Concepción, las citrícolas y las acopiadoras de granos.
«De esta manera todos los caminos derivarian por la ruta 321 y descongestionaria la 304 que es muy transitada por ser la principal ruta hacia el este«.
«Hace 5 años que venimos pidiendo por esta ruta, sin éxito aún», Señaló Martín y añadió que el presupuesto para concretarla no es de lo más costoso, «es equivalente a 3 días de presupuesto de la legislatura, entonces no se entiende que no se haga».
Alícuota cero para los granos
Otro tema que se trató en la reunión con el Ministro Simón Padrós fue el de la alícuota cero. La misma ya se venció en diciembre del 2020 para los granos. «Esto no significa mucho para la provincia pero si para el productor que consigue disminuir un poco la presión impositiva«.
Lo que quedó pendiente de tratamiento es la emergencia agropecuaria para los cultivos finos como trigo y garbanzo que «se perdieron la mayoría de los campos«.
Energías Renovables
Argentina cuenta con una ley de energías renovables (pantallas solares y energía eólica, entre otras). Tucumán a su vez cuenta con una ley provincial que no está acorde a la realidad de la provincia, porque es no es verdaderamente generadora de energía, ya que no conviene volcar la energía que se produce a la red por las adaptaciones que habría que hacer antes de ello. «Nosotros desde Apronor pedimos que Tucumán adhiera a la ley nacional».
En referencia a la realización de la tradicional Expo Apronor, desde la entidad comentaron que en febrero hubo una reunión con los expositores y tendría q haberse llevado a cabo el fin de semana pasado, pero finalmente se decidió postergarla por la pandemia. «La expo además de ser un evento del sector productivo muy importante, es un lugar social y de familia y queremos que se la disfrute, y por las circunstancias no iba a poder ser», y adelantó «Veremos si podemos hacerla para setiembre«, finalizó.













