Un grupo de seis mujeres de Los Pizarro, La Cocha, fueron beneficiadas en el marco del programa ArgenINTA para desarrollar su producción de plantines florales.
El sector tabacalero de Tucumán es un gran ejemplo en cuestión de género. En su peores momentos -por el bajo precio del tabaco-, las mujeres rurales fueron el sostén de sus familias.
“En este caso un grupo de 6 mujeres -vinculadas al sector tabacalero- comenzaron con un proyecto de producción de plantines florales. Luego agregaron ornamentales y forestales”, comentó para Suena a Campo el encargado de la agencia de extensión rural de INTA Aguilares, ingeniero Héctor Sosa.
Por otro lado, en el año 2020 la fundación ArgenINTA lanzó una convocatoria para proyectos con enfoque de género. En la misma se presentaron alrededor de 120 proyectos en todo el país, desde los cuales se eligieron y aprobaron 15. Entre estos, se seleccionó al grupo de productoras de flores “Los Pizarro”, siendo el único aprobado en la provincia de Tucumán.
En cuanto a la forma de comercialización, el ingeniero Sosa explicó que estas mujeres vienen trabajando hace bastante tiempo, tienen ya su clientela y son conocidas en la localidad de Los Pizarro. Asimismo, participan en las ferias de la zona, como las de Aguilares y Alberdi. “No así en su ciudad, La Cocha. El motivo de esto, es el hecho de no competir con sus propios revendedores.
“La gran necesidad que ellas tenían era la falta de insumos, sobre todo macetas, donde pondrán el futuro plantín que será vendido. Con este proyecto lograron obtener una suma de 150.000 pesos, que se hizo efectiva en el mes de marzo de este año. Esto les sirvió para poder comprar macetas y fertilizantes y materiales para la cobertura de invernaderos. Además de la adquisición de insumos, se les brindó asistencia técnica y capacitación por parte del personal de INTA”, señaló el jefe de la agencia de extensión rural de INTA Aguilares.
Hoy en día, lograron independizarse y cada una cuenta con su emprendimiento en su hogar. Además se encuentran vinculadas con la municipalidad de La Cocha, quien también demanda sus producciones, y con la comuna de San Ignacio. “Desde INTA siempre tratamos de acercar líneas de financiamiento para ellas, estamos en la búsqueda continua”.
El enfoque de género como un complemento entre la mujer y el hombre es lo que se busca en este tipo de iniciativas. En este sentido, “como la producción de flores muchas veces pasó a ser el sostén de la familia, se trata ya de un emprendimiento de tipo familiar, y donde el hombre juega un rol importante. Al ser un tradicional tabacalero, tiene los conocimientos para el uso de agroquímicos, también en lo que es el armado de los módulos de invernaderos. El rol del varón es importante, porque colaboran además cargando los cajones en las camionetas, y llevándolas a las ferias a participar. Es un verdadero trabajo en equipo. y al mismo tiempo se puede visibilizar el trabajo que realiza la mujer rural, quien además es la administradora de la economía familiar”, explicó Sosa.

Consultado por la posibilidad de nuevas convocatorias y programas, Sosa indicó que existen programas a cargo del Ministerio de Desarrollo Productivo, donde bajan líneas de financiamiento para trabajar exclusivamente con la mujer rural. Aunque advirtió que en este caso tienen que estar bajo una personería jurídica que les ayude a trabajar. Desde nación en cambio, no se está trabajando con estos grupos de hecho, sino que apunta a cooperativas o fundaciones.
“Para más información, pueden acceder a la página de desarrollo productivo https://producciontucuman.gob.ar/ o dirigirse a las agencias de extensión rural de INTA en cualquier punto de la provincia, donde se orientará para la presentación de algún tipo de proyecto”, finalizó.












