El designado ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Julían Domínguez eligió hacer un discurso leído en la apertura del Seminario anual 2021 de la Asociación de la Cadena de la Soja (ACSOJA).
«Planteo ante todos ustedes mi disposición a trabajar para que Argentina pueda recuperar el nivel de sueños y de iniciativas que pensamos hace diez años», comenzó el nuevo secretario de Estado.
«Hace diez años nos habíamos planteado alcanzar las 70 millones de toneladas, hoy estamos bastante lejos de eso, el objetivo es que trabajemos juntos para recuperar los sueños que panificamos como cadena hace diez años», remarcó.
En un discurso con aspectos más técnicos que políticos, afirmó que «la exigencia global de la agricultura se concentra en la necesidad de incrementar producción, cantidad y calidad, con menor huella ambiental, sanidad e inocuidad, profundizada por la irrupción del covid 19».
«Argentina es una plataforma fotosintética con disponibilidad y gran heterogeneidad de suelos…esta agricultura moderna nos permite mostrar resultados errores y aciertos al dilema de la seguridad alimentaria, de la fertilidad de los suelos, el cambio climático y la atención de los múltiples mercados, la drástica reducción de combustibles fósiles, que implica la disminución de la emisión de gases de efecto invernadero, que provoca el calentamiento global», analizó el nuevo ministro.
En el mismo sentido y destacando las posibilidades que tiene Argentina, razonó «este modelo se implementa en el 12 por ciento de la superficie cultivable del planeta, mientras que Argentina supera el 93 por ciento de adopción del mismo».
En una frase que parece más de un ministro amigo que enemigo del campo, apuntó «el país tiene grandes posibilidades de exportación, de conocimiento, de maquinarias, de talentos, de insumos y de procesos«.
Resaltó el tema de la sustentabilidad en el sector agropecuario y afirmó «el cultivo de la soja y todas sus posibilidades de procesamiento y transformación, deben enmarcarse dentro de un manejo sustentable, respetando prácticas y legislación adecuadas como la ley de bosques».
«La cadena de la soja tiene hoy un rol protagónico en toda la construcción que llevó al BID (Banco Interamericano de Desarrollo), a destacar el milagro de la soja en Argentina como caso de estudio y de impulso para la producción en otros paises…la cadena de la soja es impulsora de inversiones… que requiere estar inserto en un marco de sustentabilidad», añadió.
Finalmente, como un llamado a una nueva relación con el sector agroindustrial, Domínguez sentenció «tenemos las mejores herramientas y el conocimiento, cumplimos con creces con lo que el mundo demanda, no se concibe a la Argentina sin el campo y no se concibe al campo sin el milagro que han producido ustedes, los productores de este país».
Fuente: En sintonía












