Nos acercamos a la siembra de los cultivos de verano -como soja y maíz- y debemos prepararnos. En este sentido, es de vital importancia conocer la calidad de las semillas que vamos utilizar, cómo así también los inconvenientes que se pueden presentar en las mismas .
Cynthia Prado, ingeniera Agrónoma y Responsable del laboratorio de semillas de la estación experimental agroindustrial obispo Colombres dialogó con Suena a Campo. «Estando próximos a la siembra, deberíamos tener algunos recaudos de almacenado correcto de las semillas, para llegar a este momento sin sorpresas«, dijo Prado. En este sentido, destacó que para la fecha, las semillas deberían estar clasificadas y limpias; y conocer que calidad poseen. En caso de compra de semillas, también tienen que almacenarse correctamente.
Las premisas para la mejor conservación de estos seres vivos, es que «se almacenen secas, limpias y sanas«, indicó la ingeniera. Es decir, el contenido de humedad debe ser el menor posible, y en cuanto a la limpieza y sanidad, significa que debe estar clasificadas, limpias de toda impureza y listas para la siembra.
Problemas durante el acopio
Los problemas que comúnmente pueden presentarse durante el acopio son los relacionados con la humedad. «Cuando tenemos semillas húmedas, pueden presentarse dos tipos de problemas: uno es que aumentan la cantidad de microorganismos patógenos que afectan la calidad. Por otro lado, la humedad de la semilla aumenta los procesos metabólicos«, explicó. Esto último, se da porque la semilla al ser un ser vivo, respira, por lo que si se le brinda humedad, comienza a respirar y empieza a metabolizar, gastando la energía que posee en su interior. En consecuencia, la semilla sufre un deterioro y pierde viabilidad. «Esto es lo que se conoce como la semilla ardida, debido al calor producido, consecuencia de procesos respiratorios».
Es fundamental hacer analizar las semillas
La ingeniera resaltó la importancia del análisis de calidad de semilla. El mismo puede realizarse en la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, o bien en otros laboratorios de la provincia. «Los productores deben analizar las semillas y así evitarse problemas de emergencia por desconocimiento de la calidad. En cambio, Conociendo la calidad podemos planificar futuras siembras», aseguró.
Y agregó, «es muy importante, sobre todo en este tiempo que las lluvias recientes están alentando a los productores a sembrar«.
Otro aspecto importante, es el monitoreo durante todo el año de las semillas.

Analizar el vigor para campañas difíciles
«Consideramos que se vendrá una campaña difícil, y una siembra desafiante». Por eso, en estos casos es importante conocer la mayor cantidad de atributos posibles de las semillas. Con un análisis de poder germinativo obtendremos un valor del porcentaje de germinación en condiciones óptimas. Aunque también es muy importante conocer el vigor, que es la variable más profunda y nos permite predecir el comportamiento de las semillas en un amplio rango de condiciones. Esto es sobre todo para el cultivo de soja, «para saber en que vamos a colocar una semilla de más vigor, y que cuando sembramos semillas de vigor bajo, antes condiciones extremas podemos tener problemas en la implantación», señaló.
Los análisis en la Estación Experimental, tienen un costo aproximado de $1600 para saber el poder germinativo, y $1850 para conocer el vigor. Aunque si se realizan las dos pruebas en el mismo momento tienen un descuento promocional.
Si bien la prioridad es soja y maíz, también se están recibiendo numerosas muestras de poroto. Por otro lado, se están analizando muestras de los productores que ya trillaron los cultivos de invierno y quiere conocer la calidad de sus semillas, para decidir lo que van a acopiar. «En este momento estamos analizando todos los cultivos del NOA«, comentó
Avances científicos en semillas
La Estación Experimental cuenta con un departamento de mejoramiento genético. «Se están inscribiendo nuevas líneas de garbanzo y poroto como de otros granos«, finalizó.













