La decisión del Gobierno de suspender el registro de exportaciones de harina de soja y aceite de soja, lo que habitualmente es la antesala a una suba de retenciones, generó el rechazo de toda la cadena agroindustrial. La suba de las retenciones de esos derivados, del 31% al 33% aún no fue oficializada en el Boletín Oficial, pero de concretarse generaría un descuento de US$ 16 por tonelada a los exportadores a los productores, según los primeros evaluaciones de analistas del mercado.
Tanto dirigentes como productores autoconvocados discuten en estos días la posibilidad de medidas de fuerza, con las bases presionando para que los líderes encabecen acciones contundentes cuanto antes. A 14 años de la masiva movilización nacional que en 2008 se opuso a las retenciones móviles, se levantan voces que piden volver a las rutas.
“Para el campo, solo trabas”. Así tituló la Comisión de Enlace un comunicado que difundió en las primeras horas de la tarde del lunes. “Rechazamos totalmente el cierre del registro de exportaciones de harina y aceite de soja anunciados ayer por el gobierno. Efectivamente, la historia reciente marca que, después de este tipo de medidas, viene un nuevo esquema de retenciones”, indicaron. Y “por estas razones”, desde la mesa de enlace convocaron a “las fuerzas políticas legislativas a poner un orden institucional sobre la legislación en materia de impuestos a la exportación”.
“Es imposible seguir así. A los anuncios de ayer los tomamos como una declaración de guerra. Entonces ahora que pase lo que tenga que pasar”, dijo el productor Iván Castellaro de Santa Fe, quien habló de la compleja situación por la que atraviesa el sector productivo, con problemas climáticos, altos costos, y un Gobierno que impulsa una mayor presión impositiva.
Por su parte, el vocero del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) y presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), José Martins, consideró: “Nos tomó por sorpresa el cierre del registro del complejo industrial sojero. Expresamos nuestro rechazo a cualquier cambio en las reglas de juego y a cualquier intento de incrementar la carga impositiva que ya tiene el sector, máxime en una campaña azotada por una severa sequía que redujo notablemente el volumen de la cosecha”.
El presidente de la Asociación de la Cadena de la Soja (Acsoja) y de la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio), Luis Zubizarreta, evaluó: “Tenemos preocupación sobre lo que hay detrás de este cierre. Nuestra visión, y todo el sector está alineado en eso, es que estamos ante una oportunidad (por la suba de los precios internacionales) para que en la Argentina crezca la torta. La soja viene disminuyendo su área y estamos en el piso de los últimos 10 años, cuando es el sector exportador más importante de la Argentina”.
Sobre eso, consideró: “Con las políticas que se vienen tomando, lo único que hemos logrado es que produzcamos menos y disminuyamos la capacidad de generar empleo. Cualquier suba adicional en las retenciones, va a tener el mismo efecto y por eso consideramos que no es conveniente para el país. Creemos que el camino es otro, apuntando a aumentar la producción, para generar más exportaciones, trabajo y recursos fiscales para el Estado”.
En ese sentido, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, afirmó: “El gobierno sigue generando incertidumbre en la economía y enviando pésimas señales a los productores”.
“Es verdad que la historia reciente marca que, después dice un cierre de registro de exportaciones, viene un nuevo esquema de retenciones. Pero hoy, sin facultades delegadas, el Gobierno no puede tocar ninguna alícuota”, explicó el líder de la SRA.
La entidad, que integra la mesa de enlace, realizó días atrás un planteo judicial contra los actuales derechos de exportación (DEX). “Nosotros presentamos un amparo porque hoy se está cobrando un impuesto sin sustento legal”, recordó Pino.
El Vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Gabriel de Raedemaeker, propuso desde su cuenta de Twitter un “camionetazo a Casa Rosada, urgente”. El dirigente sostuvo, que “la idea es manifestar la disconformidad que hay en todo el ambiente productivo, y como una forma de contener y canalizar un poco a los productores. La idea de ir a manifestarnos a donde se toman o donde uno cree que se toman las decisiones polacas y económicas, es el lugar adecuado”.
En un tono más elevado del que suele usar, la ex gobernadora bonaerense y actual legisladora nacional, María Eugenia Vidal, apuntó: “Necesitamos trabajo y divisas. El gobierno: cerremos las exportaciones y aumentemos los impuestos. ¿Qué les pasa? Déjense de joder con los que quieren laburar y sacar el país adelante”.
El monto extra que el gobierno podría recaudar por derechos de exportación incrementando las alícuotas de 31 a 33% para la harina y el aceite de soja ascendería a los US$425 millones
Con una suba de las retenciones al 33% para la harina y el aceite de soja -hoy están en el 31%- el Gobierno podría tener una recaudación extra por US$425 millones. Ayer, el Ministerio de Agricultura cerró las exportaciones de esos subproductos, un paso previo para subir los derechos de exportación.
Según un informe de la Fundación INAI y la Bolsa de Cereales de Buenos, de ese monto 265 millones de dólares vendrán con la harina de soja y 160 millones de dólares con el aceite.
“Desde el punto de vista fiscal, la medida tendría un impacto menor. Para 2021/22, considerando las DJVE (Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior) ya emitidas, se podría incrementar la recaudación en US$425 millones”, señaló el estudio.












