El pasado domingo el gobierno nacional resolvió cerrar el registro de exportaciones para la harina y aceite de soja, los principales productos generadores de divisas para el país. Este hecho mantiene en vilo al sector agropecuario ya que no se sabe qué pasará con los commodities agrícolas y las producciones del campo.
Ayer en diálogo con Suena a Campo un referente de la Asociación de productores del Norte (Apronor), Roberto Palomo confesó que ya están pagando menos valor a los productores por las cosechas de soja.
Cabe destacar que el propio ministro de agricultura, Julián Domínguez hace dos semanas prometió no modificar las condiciones de las exportaciones, lo cual dejó aún más preocupado al sector agropecuario. «Lo que nosotros interpretamos es que dentro de la coalición que gobierna hay serias diferencias», dijo Palomo.
El detrás de escena de la decisión
«En principio, el ministro Domínguez está tratando de que se cumpla lo que prometió«, indicó el miembro de Apronor.
Los rumores hablaban de un decreto donde se pretendía llevar al doble las retenciones de las principales commodities agrícolas, como trigo y maíz. Pareciera ser que «Domínguez intervino para que no salga este decreto, y tuvo que negociar, permitiendo la suspensión de las exportaciones de harina y aceite de soja«, manifestó Palomo.
«Siempre el cierre de los registros de exportación da la pauta de que vendrán cambios. Esto es porque anteriormente trascendieron las medidas antes de que se hicieran oficiales y los exportadores aprovecharon esa oportunidad para registrar operaciones con los aranceles viejos esquivando de alguna manera los nuevos niveles de retenciones», señaló.
«Es inminente el cambio en los productos derivados de la soja como la harina y el aceite», opinó Palomo.
El importante complejo aceitero en las cercanías al puerto de Rosario procesa la soja que se produce en Argentina para dar valor agregado. De este procesamiento surgen los derivados: harina de soja que se utiliza en la alimentación animal; y aceite de soja que se utiliza para combustibles, aceites comestibles, para mejorar los caldos en las pulverizaciones y otros usos. «Estos productos gozaban de un diferencial de retenciones comparado con el poroto de soja. Se pagaba entre un 30 a 31% según el grado de elaboración. Esto era así para estimular la industrialización, agregado de valor y exportación de los productos derivados de la oleaginosa«, dijo Palomo y agregó: «al sacar este diferencial arancelario, estos productos quedan en igualdad de condiciones con el poroto de soja. Esto es un desincentivo a la producción y quita puestos de trabajo«.
De cara a una nueva cosecha soja, ¿Cómo afecta la medida al NOA?
Todo lo expuesto anteriormente traerá consecuencias a los productores de soja, que «ya están viendo como se traslada el costo adicional, que hoy tiene la industria, al precio de compra de la materia prima«.
Es por esto también, que el lunes se vio que no hubo comercialización de la oleaginosa y luego se ofreció 16 dólares por debajo de lo que se estaba pagando el día viernes.
«Esta es una medida que afecta de forma indirecta a nuestro sector y de forma directa a la industria. A nosotros nos afecta porque vamos a recibir un menor precio por el poroto de soja«, expresó.
Por otro lado, el malestar, la preocupación y los reclamos no tardaron en llegar. Desde numerosos sectores del campo expresaron su rechazo a estas medidas. Según Palomo, que también forma parte de un grupo de autoconvocados, indicó: «se están planteando varias ideas, entre ellas un tractorazo hacia la capital federal«.
Por otro lado, manifestó: «acá lo que más molesta es la falta de palabra. Domínguez se comprometió en que no iba a haber más aumentos en las retenciones. También se comprometieron con los diputados de la oposición a que si acompañaban el acuerdo con el FMI no habría más aumentos de impuestos. Ponen el guiño para la izquierda y doblan para la derecha«, sostuvo.
Y añadió: «son incontenibles las ganas de los productores de salir a las rutas y a las calles a manifestarse y tomar medidas de fuerza. Es una constante de todas las semanas, las medidas del gobierno y siempre están en contra de nuestro sector». A su vez, consultado por la zona núcleo, Palomo comentó que «se encuentra muy complicada por la sequía«.
Aumento en los combustibles que agrava la situación
«El aumento en los combustibles afecta aún más el poder adquisitivo de las personas. Para los productores también significa un impacto importante en materia económica. Aunque hay que reconocer que los precios internacionales de los combustibles están muy por arriba. Argentina tiene un atraso en el precio de todas las tarifas. Estamos pagando el 30% del costo de la energía», señaló el referente de Apronor.
Por otro lado, Palomo resaltó que lo que más afecta a los productores es el doble tipo de cambio. «Nosotros recibimos un dólar a 70 pesos por la soja y los insumos que necesitamos lo tenemos que comprar a 210 pesos».
Además, es preciso resaltar que un aumento en los combustibles provoca una suba en los valores de los fletes lo que afecta aún más las producciones del norte. «La situación es muy compleja y la paciencia del sector agropecuario está en un límite que explota en cualquier momento«, finalizó.












