Consultado por la situación actual de los granos gruesos en la provincia y en el NOA, el ing. Investigador José Sánchez de la sección granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) dijo que «el pronóstico es reservado». Lo que sí se sabe es que es una campaña caracterizada por problemas hídricos.
«Hubo falencias hídricas en casi todos los meses, desde diciembre en adelante. Cabe destacar la ola de calor, en enero, de casi 20 días, dónde no hubo precipitaciones prácticamente en la primera quincena de enero. Gracias a esto, creemos que no se alcanzará el potencial productivo en soja y maíz«, explicó Sánchez.
En tanto, en febrero y parte marzo también hubo déficit de agua en la mayoría de los cultivos. «Llovió mucho menos de lo esperado, un 50 a 60% de lo normal. Salvo algunas situaciones donde las precipitaciones fueron justas«, indicó Sanchez
Para el cultivo de soja se agrava la situación ya que la sequía es terminal, desde el punto de vista agrícola, por la falta de agua desde hace varios días. «Esto hace que los cultivos acorten su ciclo y por lo tanto el rendimiento también se verá afectado, sobre todo en lo que respecta al tamaño del grano», explicó el Ingeniero.
Asimismo, estas circunstancias -de sequía al final del ciclo- ponen en riesgo la calidad de los granos que se guardarán para semilla.













