La Asociación de Productores del Norte (Apronor) manifestó un rotundo rechazo a los recientes anuncios del ministro de economía de la nación, Martín Guzmán, en relación a un nuevo impuesto que gravará la renta extraordinaria de las producciones agrícolas, consecuencias de los aumentos en los precios internacionales por la guerra ruso-ucraniana.
Entrevistado por Suena a Campo el presidente de Apronor, ingeniero Agusto Battig, manifestó: «esta medida de alguna manera alcanzará a todas las empresas, que según el gobierno, por la guerra entre Rusia y Ucrania, están percibiendo una renta inesperada y estarán obligadas a pagar otro impuesto más. A su vez, se dice que será provisorio pero todos sabemos que una vez implementado se quedará para siempre«.
Y agregó: «Este impuesto es ilógico y payasesco. Porque de nuestras ganancias ya estamos pagando un 35% y si por el motivo que fuera aumentan las ganancias, la recaudación del gobierno acompaña este porcentaje». Esto significa, en otras palabras, que se está cobrando un impuesto dos veces. «Y en el caso particular del campo, tres veces, ya que antes se cobran las retenciones a los productos primarios y sus derivados«. Manifestó.
«Es una burla. Y no es una renta inesperada sino una medida desesperada de este gobierno que no sabe cómo solucionar los problemas de fondo que estamos sufriendo«, resaltó Battig.
Asimismo, aseguró que Apronor aún no pudo acceder a más información al respecto y que no se sabe con certeza cuándo empezaría a regir el cobro de este tributo. «Esto primero se tiene que debatir, y pasar por el poder legislativo. Es por eso, que pedimos coherencia a nuestros diputados y senadores para que no aprueben este proyecto«, señaló.
Consultado por la posibilidad de realizar algún tipo de manifestación de concretarse la aplicación del nuevo impuesto, el ingeniero dijo que van a trabajar para explicar y demostrar a nuestros legisladores porque no tienen que aprobar este proyecto.
Por otro lado, Battig precisó que Apronor estará presente con una comitiva en el tractorazo que se llevará a cabo el próximo sábado. «Estamos haciendo recaudaciones para cubrir todos los gastos. Y ahora más que nunca estaremos presentes».
A su vez, se refirió a los dichos del ministro de seguridad Aníbal Fernández que «no entrará ni un tractor a la casa rosada». «Es lo mismo que hizo Cristina Kirchner en el año 2008 con la 125. En vez de intentar solucionar los problemas tiran más leña al fuego«, dijo Battig.
Costos de campaña y preocupación por la siguiente
Agusto Battig, hizo mención al gran aumento en los costos de producción de la presente campaña de granos gruesos, donde se vieron subas en los insumos, en algunos casos, del 100%. «Lo que más preocupa en realidad es la campaña 2022/23. Porque luego de la trilla se deben comprar nuevamente los insumos y el costo de reposición que tendremos que asumir los productores es altísimo«, explicó en relación a los precios de los herbicidas, fertilizantes, combustible, entre otros.
Las consecuencias de este conflicto, según Battig, deriva en una menor tecnología aplicada al agro, disminución de los rendimientos y menos recaudación por parte del estado. «Siempre vamos en contramano y haciendo todo lo contrario a lo que habría que hacer».
Por último, con este escenario planteado Battig señaló que no es posible brindar recomendaciones sobre cuáles serían las mejores estrategias económicas para el destino de las cosechas. «Con las reglas del juego que cambian continuamente, solo se puede vivir el día a día«.
Cabe destacar que en este último año el campo no solo se vio afectado por la suba en los precios de los insumos, sino también por los desastres climáticos como las fuertes sequías e incendios en varias zonas del país. «El gobierno se olvida que el campo tiene sequías, inundaciones, incendios, aumentos en los combustibles, falta de fertilizantes, y mil cuestiones más inesperadas. El gobierno solo es socio en las ganancias pero en las pérdidas siempre estamos solos».
Avanza la cosecha de granos en Tucumán
En referencia a la cosecha de granos gruesos en Tucumán. Battig dijo: «la cosecha de soja recién está arrancando y los rendimientos de los lotes están siendo muy variados. A su vez, se evidencian campos con muy bajos rindes por haber comenzado la siembra con muy poca humedad en los suelos y una sequía prolongada durante 10 días que afectó lotes recién implantados», finalizó.













