El trabajo de un investigador tucumano, en Alemania y en Francia fue galardonado, y la red internacional Breathe 2 Change (respirar para cambiar) invertirá en una red de monitoreo para medir la calidad del aire en Tucumán.
El comienzo de un gran camino
El investigador en química de la atmósfera, dr. Rodrigo Gibilisco, luego de realizar su doctorado en la Universidad de Córdoba fue invitado por la fundación Alexander von Humboldt para presentar un proyecto de postdoctorado en Alemania. «Este proyecto tenía que tratar sobre alguna problemática local de dónde provenía el investigador», comentó Gilibisco y añadió: «como yo soy tucumano había planteado la problemática de quema de biomasa a cielo abierto y cómo esto impacta en la calidad del aire«.
El postdoctorado de Gibilisco tuvo como resultado la premiación por parte de la fundación alemana, para realizar la iniciativa de: una red de trabajo para comunicar la ciencia a la sociedad; y poder establecer conexiones entre la academia y el sector institucional y político.
La iniciativa galardonada fue el desarrollo de un sensor para medir la calidad del aire de muy bajo costo, en comparación con las estaciones de monitoreo de referencia que tienen un costo de alrededor de US$600.000. «Nosotros logramos obtener, gracias a las universidades alemanas, un módulo de sensor de calidad de aire muchísimo más económico. Y permiten ser instalados en más puntos de monitoreo y en diferentes lugares de la provincia«, explicó el doctor.
Tucumán se beneficiará con la primera red de monitoreo de calidad del aire
En resumen, gracias a este trabajo y los sensores, Tucumán tendrá la primera red de monitoreo de calidad del aire. A su vez estos aparatos estarán complementados con monitores de referencia federal que estarán emplazados en el laboratorio de estudios atmosféricos perteneciente a Conicet.
Por la parte gubernamental, también participará la secretaría de medio ambiente. «Se planea instalar aquí otro laboratorio para el estudio atmosférico y además nos brindarán asistencia técnica» señaló Gibilisco.
La medición constante de la calidad del aire en la provincia; «permitirá saber en qué momentos se emiten más contaminantes, de dónde provienen, y generar evidencia científica. Y con todo esto, se podrán desarrollar políticas públicas para mitigar los efectos de la contaminación», remarcó.
A su vez, el doctor indicó que la ciudad de San Miguel de Tucumán es un excelente caso de estudio a nivel internacional. Esto es porque «geográficamente estamos casi abrazados por un cordón montañoso, lo que hace que la circulación del viento no sea tan libre. Y Durante el invierno se agrava la situación atmosférica por la falta de lluvias. Esto hace que vayamos acumulando la contaminación del aire«, explicó.
Dentro de los materiales contaminantes del aire que se encuentran en la provincia, Gibilisco destacó la presencia de material particulado, y dijo que la principal causa son los incendios. «En países como el nuestro donde nos dedicamos a la actividad agrícola, utilizamos el fuego como herramienta para eliminar desechos o basura. Y esto genera un gran problema porque lo que se quema queda flotando en el aire«, reparó.
9 millones de personas mueren por causas asociadas a la contaminación del aire
Asimismo el doctor Gibilisco hizo referencia al reciente estudio sobre la contaminación del aire publicado por una reconocida revista científica a nivel internacional. «Este artículo habla de que más de 9 millones de personas están muriendo en el planeta por causas asociadas a la contaminación del aire«, dijo el doctor. Esta cifra, es considerablemente mayor a las muertes causadas por Covid y otras enfermedades endémicas. «En el caso de los niños, inhalar aire contaminado puede generar problemas de desarrollo cognitivo. En ancianos ocasiona alzhéimer o demencia senil, cómo así también enfermedades cardiovasculares«, agregó.
Quema de cañaverales: un factor que genera gran contaminación atmosférica
Consultado por la situación atmosférica de Tucumán en relación a las actividades agropecuarias, Gibilisco mencionó que «la problemática es evidente cuando hay quema de caña. Todo el humo que queda en el aire y justo en la época seca puede agravar mucho la situación. A esto se suma la circulación de los camiones por caminos secundarios para el transporte de caña o limón, que levantan el polvo y el aire queda viciado de material particulado«.
Por otro lado, Gibilisco comentó que la iniciativa también trascendió las fronteras provinciales y llegó a oídos del gobierno nacional. «El ministerio de ambiente de la Nación tomó contacto, y junto con el PNUD (proyecto de las Naciones Unidas para el desarrollo) vamos a hacer el lanzamiento de la iniciativa Respirar para Cambiar, el día 7 de julio en el aula magna de la facultad de derecho. Porque entendemos que más allá de la participación académica y política necesitamos la inclusión ciudadana para que haya un cambio de conciencia y cuidar el aire que respiramos«, finalizó.












