La agricultura viene generando numerosos cambios en estos últimos años y hoy ya se habla de «campos inteligentes» o «Smart Farming» para una producción más eficiente y sostenible.
El Ingeniero Federico Elorza, Coordinador de Gestión Sustentable de Casafe -una entidad pionera en agricultura inteligente y sustentable- explicó para Suena a Campo que los dos términos se refieren a lo mismo. «La idea de este concepto es poder utilizar una gran cantidad de tecnología de la información y comunicación en el sistema productivo; como la que usamos habitualmente en nuestros hogares para programar el encendido o apagado de los artefactos automáticamente«.
Elorza indicó que esta tecnología se basa en la aplicación de sensores en diferentes sectores del sistema de producción. El objetivo es generar datos para la toma de decisiones más precisas. «Y de esta manera optimizar los insumos que usamos en el campo«, señaló el ingeniero.
Consultado por las tecnologías que más se están utilizando en el país y en el mundo; Elorza precisó: «lo más buscado son los programas y aplicaciones específicas para el agro. Estas herramientas nos ayudan a capturar datos e imágenes; y consultar información satelital«.
La importancia de este nuevo concepto, se basa en que el resultado económico de la agricultura se ve afectado por diversas variables naturales. Y la agronomía -con la aplicación de sus tecnologías-, intenta controlar y predecir dichas variables. «El uso de robots y sensores permite que la información se suba a la nube. Y luego mediante aplicaciones poder visualizarlas de una manera específica para la toma de decisiones«, destacó el representante de Casafe.
Como ejemplo, Elorza citó a las nuevas tecnologías aplicadas al cultivo de la vid. «En Mendoza, se tiene un especial cuidado por las heladas que afectan gravemente al cultivo de la vid. Lo que se hace es colocar sensores de temperatura conectados a internet. Así el productor puede hacer un seguimiento de la temperatura, genera datos y puede predecir la ocurrencia de heladas«, comentó.
Si bien es sabido que en diversas zonas del país la conexión a internet aún es materia pendiente, Elorza indicó que existen herramientas tecnológicas «offline». «Por ejemplo, las cosechadoras de maíz tienen GPS y un sensor de rendimiento que va midiendo la variable de forma inmediata. De esta manera genera datos en forma localizada. Luego, con estos datos se forma un mapa con información sobre los lotes. Posteriormente se puede programar una fertilización variable según las necesidades de las parcelas; y optimizar insumos«, dijo el Ingeniero.
Asimismo, remarcó: «el futuro es que en todos lados haya internet. Estamos en un proceso de crecimiento. Y el productor argentino es un gran tomador de tecnologías. Además, con el uso de estas tecnologías optimizamos el uso de insumos; lo que representa beneficios económicos, ambientales y para las comunidades cercanas», finalizó.













