Aunque resta conocer la “letra chica” de la medida, parece destinado a caer en el barril sin fondo de los anuncios para la tribuna el nuevo fondo de 40 mil millones de pesos para financiar a los pequeños productores agrícolas parte de los costos de la próxima siembra de maíz y soja. Al menos, sencillas cuentas matemáticas nos indican que serían muy pocos los productores que podrían acceder a dicho beneficio. O casi ninguno.
Este viernes, al dar a conocer los resultados del dólar soja implementado durante septiembre, el ministro de Economía, Sergio Massa, anunció la creación de dos fondos por un total de 72.000 millones de pesos para fomentar a las economías regionales y financiar a pequeños productores que no participaron del Programa de Incremento Exportador (PIE), conocido como “dólar soja”. Dijo que el objetivo era aumentar en más de 300 mil hectáreas la superficie sembrada con soja y maíz, pensando ya en la economía del año que viene.
A este objetivo, el gobierno destinaría un fondo de 40.000 millones de pesos, que equivalen a unos 280 millones de dólares al valor oficial y a mucho menos si se toma la cotización del dólar libre.
Según los adelantos del nuevo hombre fuerte del gobierno, haría varias condiciones para quienes aspiren a ese dinero oficial:
- La iniciativa alcanzará a quienes hayan sembrado hasta 200 hectáreas de soja y 100 hectáreas de maíz en la campaña 2021/22.
- También a quienes hayan comercializado hasta el 85% de su cosecha de soja al 31 de octubre próximo, cuando buena parte de la siembra ya debería haber sido realizada.
- Se supone que también quedarían afuera del apoyo los productores de soja que vendieron parte de sus granos durante septiembre pasado, para aprovechar el tipo de cambio especial de 200 pesos.
Massa, de hecho, sostuvo que la medida “permite poner en reconocimiento a aquellos productores que no habían podido participar del PIE por tener menor capacidad de acopio de guardado de mercadería, y entonces sentían que quedaron afuera”.
El hecho de dejar afuera de este fondo a quienes vendieron toda o parte de su soja en septiembre, al calor del dólar soja, implica prácticamente que no quedarían demasiados pequeños productores por beneficiar con los recursos públicos. Así, el anuncio no pasaría de eso y no tendría demasiada incidencia real en las próximas siembras. Los 42.000 millones de pesos serían casi una entelequia.
Veamos, la cuenta es sencilla: El propio Massa informó que durante septiembre hubo 44.622 productores o empresas que vendieron soja a los famosos 200 pesos por dólar. La enorme mayoría de esas firmas, se sobreentiende, son productores agropecuarios que alternan tanto la soja como el maíz.
¿Y cuántos productores de soja hay en la Argentina? El dato actualizado está en poder de la AFIP, pero en la campaña anterior se conoció información oficial que daba cuenta de un universo de unos 57 mil productores, de los cuales el 74% eran considerados pequeños a medianos (de hasta 1.000 toneladas de producción en el año agrícola 2020) y manejaban el 23% de la producción total.
Los datos fueron los que utilizó el propio ex Ministerio de Agricultura (que ahora depende de Massa) para pagar unas insignificantes compensaciones a los estratos más pequeños de productores de soja, según lo había ordenado el Congreso en la Ley de Presupuesto 2020, en la cual ordenada al Ejecutivo aplicar alguna política de segmentación luego de la suba de retenciones a la soja dispuesta por Alberto Fernández ni bien asumió, en diciembre de 2019.
Según esta clasificación, de los 57 mil empresas o personas productoras de soja, un total de 42.400 eran considerados sujetos de esa compensación por producir hasta 1.000 toneladas. Para obtener ese volumen de soja, tomando un rendimiento promedio de 3,5 toneladas por hectárea, se necesita haber sembrado unas 300 hectáreas, es decir 100 más de las que ahora exigiría Massa para recibir ayuda oficial.
Pero si además hay 42 mil productores de soja pequeños y medianos, y hubo 44 mil que ya vendieron su soja en septiembre pasado, en el marco del PIE, va de suyo que la inmensa mayoría de sojeros ya no podrá ser beneficiario del nuevo Fondo. (Bichos de Campo)












