En la provincia de Catamarca tres ingenieros agrónomos se asociaron para producir nueces y alimentos orgánicos con certificación. «Es una alegría para nosotros confirmar que la producción orgánica genera cada vez más interés«, comenzó diciendo, en diálogo con Suena Campo, la ingeniera Fabiana Millán, socia de «La Concepción».
Dos de los tres ingenieros que integran la sociedad son diplomados en producción y comercialización de productos orgánicos. «Somos amigos desde la facultad. Llevamos un criterio similar de producción en nuestras fincas, y es por eso que decidimos asociarnos. La marca con la que salimos al mercado es «La Concepción», relató Millán.
En cuanto a los establecimientos, la ingeniera señaló que se encuentran en Catamarca. Uno de los socios produce en una finca ubicada en El Rodeo, Ambato -a 30 km de la capital catamarqueña-. En tanto, los otros dos especialistas cuentan con sus fincas en la localidad de Londres, Belén -la cuna de la nuez-.
«Durante la diplomatura, comenzamos con la certificación de la nuez, que es el principal producto de nuestras fincas. Primero salimos al mercado como orgánicos en transición. Y como ya cumplimos tres años desde el registro de esta certificación, ahora nuestros productos están certificados como 100% orgánicos«, comentó Millán.
Para que las producciones puedan recibir la certificación de orgánico es fundamental «tener dos pilares«, dijo la ingeniera. «El primero es el bienestar del medio ambiente y el segundo es la trazabilidad«, aclaró. En cuanto al primer pilar, «no sólo se trata del bienestar de las plantas que producimos, sino también de la diversidad vegetal y animal que conlleva esa producción. A su vez, también es muy importante el bienestar de las personas que trabajan en el sistema productivo, las relacionadas a la actividad y los vecinos de la localidad», agregó.
Diversidad de cultivos y productos orgánicos en un mismo lugar
Consultada por los productos que se realizan en los establecimientos, Millán comentó que el principal es la nuez. «En nuestras fincas, además de nuez, hacemos membrillo que se utilizaba para hacer los cercos. También había plantas de manzanos, ciruelos y perales. Entonces, lo que hicimos fue complementar la producción de nuez mejorando la producción de estos frutales de carozo y pepita. A su vez, aumentando la diversidad de las fincas, haciendo entre las filas de árboles, poroto mung, poroto overo, mostaza, comino, cayote. Y con todas estás cosechas elaboramos nuestros productos con trazabilidad, es decir, llevamos registros de absolutamente todo lo que hacemos«, remarcó.
Asimismo, el establecimiento ubicado en La Quebrada de los Cóndores -El Rodeo-, también cuenta con la certificación de orgánico, donde se realiza el fraccionamiento de nuez en pulpa. «También elaboramos aceite y pasta de nuez. Como así también, harina de poroto, comino en grano y molido, y dulces con azúcar orgánica como la jalea de membrillo certificada«, especificó.
Con todos estos productos La Concepción sale al mercado local, provincial y nacional. «Vendemos en la provincia de Buenos Aires, Rosario, Misiones, Jujuy, Jujuy, Córdoba, Santiago del Estero y Tucumán«. Asimismo, Millán comentó que la empresa tiene las expectativas de vender en el mercado internacional. «Antes de iniciar el proceso de certificación, nos especializamos en BPA (Buenas Prácticas Agrícolas) y en BPM (Buenas Prácticas de Manufactura) para el día de mañana poder completar los requisitos establecidos en la Unión Europea. Y si Dios quiere, el día de mañana también certificar las normas requeridas en Estados Unidos«, comentó.
Finalmente, Millán reflexionó: «esperamos incentivar a la gente para que se vuelque a la producción orgánica, tan importante para darle un buen ambiente a nuestros hijos y nietos, y nosotros vivir con una mejor calidad de vida«.
Suena a Campo













