En el transcurso de la semana, la firma Vicentín cerró un acuerdo con sus acreedores para salir del concurso preventivo. El juez Fabián Lorenzino -a cargo del juzgado de Reconquista- aceptó la propuesta de la cerealera, para cancelar la deuda de la cerealera, que asciende a más de U$S 1.4000 millones.
En paralelo, se conocieron críticas del Banco Nación. Desde la entidad presidida por Silvina Batakis advirtieron que “impugnará por abusiva y contraria a los intereses de la entidad una eventual decisión judicial de avalar la propuesta de pago”.
Ante estas críticas, la cerealera defendió el plan de pagos y en primer lugar señalaron que cuentan con una mayoría que supera los requisitos legales, al tener la aprobación de un 63% de los acreedores, que representan un 74% del capital adeudado.
Entre sus principales argumentos, Vicentin sostuvo que el acuerdo no solamente protege los intereses de todos los acreedores sino especialmente de los más pequeños y de aquellos cuyos créditos quedaron pesificados.
“EL MÁS ALTO POSIBLE”
La firma reconoció que las pérdidas que producirá este acuerdo son importantes para todos los acreedores, y también para los actuales accionistas, que se desprenderán de casi la totalidad de la sociedad. “El pago que obtendrán los acreedores es, a todas luces, el más alto posible: no existe una alternativa mejor a este acuerdo, ni cramdown ni desguace”, remarcaron.
En este sentido, señalaron que más allá de las críticas, no se acercaron propuestas alternativas. Y advirtieron por los efectos que causaría la caída de este acuerdo: “Lo que devendría es el cierre definitivo de Vicentin, que provocará los efectos conocidos: pérdida definitiva de los créditos para todos los acreedores, la pérdida de todos los puestos laborales, con la consecuente conflictividad social derivada y su posible extensión al sector agro exportador“.
(Fuente: Infocampo)













