En el mundo del arte y la sostenibilidad, Paulo Neris junto a su pareja, Verónica Medjugorac, han logrado establecer una empresa dedicada al “upcycling”. Desde su taller, éste innovador artista plástico, de la Universidad Federal de Bahía (Brasil), está cambiando la percepción de la chatarra y generando conciencia sobre la importancia de reutilizar materiales. En diálogo con SUENA A CAMPO Paulo nos contó su proceso creativo, motivaciones y la importancia de su trabajo.
¿De qué se trata Upcycling?
El Upcycling consiste en aprovechar productos, residuos o materiales de desecho con el objetivo de fabricar nuevos productos o materiales de mayor calidad, en este caso, Neris, reconoció que llevan un proceso minucioso en el que trasforman los desechos industriales y agrícolas en obras de artes o productos funcionales.
El cuidado del medio ambiente se volvió uno de los principales temas de agenda en los últimos años. Desde los gobiernos hasta cada una de las industrias buscan que sus acciones dañen lo menos posible al planeta y todo lo que en él vive. El sector agrícola no es la excepción. En esta línea, aparece el “Upcycling”, un movimiento que si bien existe hace ya mucho tiempo cada día toma más fuerza. «Cuando encontramos un desecho, la idea es modificarlo y transformarlo en otra cosa. Ese tipo de trabajo no es reciclaje, sino ‘upcycling’, que consiste en dar una tercera vida al objeto o al material”, explicó Neris.

Radicado en Tucumán desde el 2010 pronto se dio cuenta que las calles estaban llenas de oportunidades para él. “La gente se desprende de cosas muy valiosas, que no debería tirar, desde muebles hasta autos completos”, ejemplifica. “Sé amoblar una casa a partir de las partes desmontadas de un auto viejo«, advirtió.
Aunque tiene formada su propia empresa, sueña con hacer un trabajo mancomunado con las personas en situación de calle. «Muchos de estos chicos tienen su ropa tirada o en una caja. Yo les puedo enseñar a hacer un ropero de altísima calidad con un tacho. Quiero transmitir estas posibilidades”, ejemplifica.
Lo llamativo de Industrial Art Light, su empresa, es que los clientes pagan por objetos que posiblemente hayan descartado o que considerarían basura antes de la intervención de Neris. La magia del proyecto es que vuelve a hacer deseadas cosas desechadas. “Son productos que no estamos acostumbrados a ver y, por eso, captan la atención ya sea por la forma o por el concepto. Lo interesante es que logran erigirse en piezas de arte: cuando llegaron a eso, jamás volverán al basurero, sino que pasarán de mano en mano durante generaciones”, refiere.
Según cuenta Neris, su pasión por este tipo de trabajo comenzó desde que era niño. «Transformaba los frascos de desodorantes o shampoo, jugaba con eso. Se puede decir que en esa época se plantó la semilla en mi interior«, admitió. Y agregó: «Desde el año 2010 hacemos este trabajo artístico con mi pareja, podemos transformar las cosas en elementos de decoración o mueble, lo que importa es que se vuelva a utilizar y no se deseche nada«.
Para Neris, la biodiversidad impresionante de Tucumán invita a ser cuidada. “Lo que hacemos va en consonancia con eso”, apunta. “A veces la gente dice que hay que cuidar el ambiente por el futuro y por sus hijos, pero yo pienso que debemos hacerlo por nosotros porque merecemos estar bien ahora en el mundo«, esgrimió.
En cuanto a los desechos industriales, el artista reconoció que la mayoría de los plásticos que se desechan en las industrias podrían ser modificados para su reutilización. «No los utilizaría para uso decorativo porque es un material muy fuerte. Se podría volver a usar dentro del propio campo, por ejemplo como pallets. Los comunes de madera al aire libre se pudren, si a los envases plásticos los transformamos en pallets, tendrían mucha vida útil, además se podrían hacer postes plásticos para un cercado«, reconoció.
En lo referido al modus operandi, el artista reconoció que las chatarras a veces las busca él personalmente, aunque en muchas ocasiones la gente le ofrece vía redes sociales o le acerca al predio que tiene en Paso de Los Andes 240, en la capital tucumana. «Próximamente haremos una muestra con los elementos de decoración, el mundo necesita que se haga algo con los objetos que sobran de la industria y creo que este es el camino«, finalizó Neris.
Objetivos de Industrial Art Light
Agregar valor a desechos industriales y “salvarlos” para siempre.
Encontrar los “tesoros” que la gente tira.
Usar el “upcycling” para crear piezas de arte originales.
Jugar con la luz en todo tipo de artefactos.
Transmitir el modelo a los cirujas tucumanos.
El emprendimiento en la web @industrial_art_ligh
Teléfono de contacto: 381-4144-564
(Fuente: Suena a Campo)













