Javier Milei, candidato de La Libertad Avanza, sorprendió al obtener más del 30% de los votos en las PASO, convirtiéndose en el partido más votado. Este histórico triunfo plantea interrogantes sobre las políticas que el candidato podría impulsar en relación al sector agropecuario. En diálogo con SUENA A CAMPO, el licenciado en economía, Eduardo Robinson, explicó algunos puntos para comprender mejor su enfoque. «Todavía está muy fresca la elección, sería prematuro empezar a hacer proyecciones con relación a las futuras medidas que podría adoptar Milei, aún no está validada su presidencia en las urnas«, dijo el economista.
De todas formas, si se tiene que suponer y se planifica un hipotético escenario, Robinson aclara que todavía no están muy claras las propuestas para el sector agropecuario. «Supongamos que vamos hacia un proceso de dolarización, sería un error avanzar sin resolver los problemas de déficit fiscal, la competitividad y la inflación, que está carcomiendo los bolsillos impactando directamente en los costos de producción. Venimos desde hace muchos años con impuestos muy altos para el sector agrícola y ganadero; creo que falta una visión a largo plazo, apuntalar al sector con créditos, ir bajando la presión fiscal que soporta el agro; habría que analizar con mayor profundidad lo planteado por el candidato«, remarcó Robinson, a su vez agregó: «ni siquiera sabemos en qué consiste el plan de dolarización, es difícil anticiparse a las medidas que se implementarían«.
Tras sólo unas horas de los resultados finales, el oficialismo ya tomó decisiones de cara a octubre en términos cambiarios que afectan directamente al agro. El primer impacto fue ante el Programa de Incremento Exportador (PIE) o dólar agro, que lleva su cuarta etapa, y que comenzó a fines de julio con un valor de $340 para los vendedores de maíz, girasol, cebada, sorgo y productos de las economías regionales hasta el 31 de agosto.
El Banco Central devaluó el dólar un 22% en el marcado mayorista y llevó la cotización a $356,50, precio que estaría fijo hasta las elecciones de octubre. A esto se le suma un incremento de 21 puntos porcentuales de la tasa de referencia, logrando un 118% nominal anual.
En este contexto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) desembolsará US$7500 millones en los últimos días de este mes y para ello, el oficialismo debía realizar “una secuencia de políticas” entre las cuales estaba la devaluación para cuidar las reservas post primarias. De esta manera, la devaluación del Gobierno hizo que el incentivo para el agro quedará obsoleto ante un precio oficial que supera dicha el preferencial. ¿Realizarán cambios en materia cambiaría antes del cierre del PIE en dos semanas?
Por lo pronto, desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires dijeron que «el trayecto hacia la normalización cambiaria podría destrabar el acceso a importaciones de insumos claves para lograr mejores rendimientos y una mejor cosecha de maíz y soja«.
En este sentido, Robinson manifestó que hay muchas expectativas tanto en el sector agropecuario y sectores económicos, se esperan cambios de autoridades desde el 10 de diciembre, lo que siempre implica desafíos. «Hay que tener una visión de largo plazo, potenciar el desarrollo agrícola y las economías regionales, eso sería fundamental para llevar adelante un programa económico en donde el campo sea uno de los pilares, porque es genuinamente generador de divisas, hay que potenciar la producción del campo y el sector pecuario, por ahí pasa toda la economía hoy en día«.
El sector agropecuario genera el ingreso de divisas, pero soporta una carga tributaria muy alta que desestimula su desarrollo, además en los últimos tres años el clima también jugó en contra de las economías regionales. «El discurso de Milei, va en dirección de devolverle el potencial y convertir al sector en el pilar fundamental donde pase el comercio exterior. Los productores están con un cuadro de situación muy complejo, la actual gestión no pudo devolverle competitividad y lo usó como vaca lechera para alimentar todos los desajustes macroeconómicos del país. El campo tiene que ser el motor de la argentina, pero se necesita visión y apoyo, infraestructura, rutas, calidad para abrir el mercado internacional«, expresó el licenciado.
Llegado el caso que se ratifique el triunfo de Milei en octubre, para Robinson será fundamental el papel que juegue la persona que tome la cartera de relaciones internacionales. «Ya sea el Ministro o un embajador, deben ser los propulsores del comercio exterior argentino. Debemos tener esa visión de necesidad de insertarnos competitivamente, siempre fuimos proveedores de carnes y alimentos, el mundo es demandante de alimentos de proteínas y materia prima que produce Argentina. Hay que volver a abrir las puertas al mundo para ofrecer la calidad del campo argentino. Si ponemos la lupa en el NOA, nos damos cuenta que hay un potencial exportador tremendo, pero desde hace tiempo que nos faltan políticas claras y no erráticas como en los últimos años«, finalizó.
(Fuente: Suena a Campo)













