En la década de 1990, la cuenca de los ríos Murray – Darling, la más grande de Australia y que abastece las principales áreas de producción de alimentos en ese país, prácticamente se secó. Simplemente el agua no llegó al mar y la crisis hídrica obligó al estado a invertir en tecnologías capaces de gestionar el recurso hídrico de manera más eficiente.
En una asociación con la academia, se innovó en la forma de medir los caudales a través de sensores ultrasónicos y distribuir el agua de los canales de riego agrícola de manera automatizada y remota, lo que permite utilizarla a demanda, de manera controlada y utilizando solo la cantidad necesaria desde los embalses o de las fuentes de suministro naturales como los ríos. Esta tecnología permite saber con un pequeño margen de error (±2.5%) la cantidad de agua que pasa por las compuertas, gracias a sus medidores incorporados.
Iven Mareels, profesor honorario de la Universidad de Melbourne y decano ejecutivo del Instituto de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Federation University Australia, es el coautor de gran parte de esta tecnología, la cual se fue desarrollando desde la década de 1990 cuando el gobierno australiano enfocó sus esfuerzos en coordinar a los estados del país y a los expertos académicos para encontrar soluciones que permitieran superar la grave sequía. Medir qué pasa con el agua y distribuirla con eficiencia, fue el soporte para que se cumplieran las nuevas políticas públicas creadas por Australia, entre las cuales estaban las tarifas por el uso de este recurso y dar relevancia al cuidado del medio ambiente.
Mareels, que el 13 de septiembre en Chile explicará a expertos internacionales el alcance de estas innovaciones, dijo que “este enfoque de ingeniería de sistemas se ha realizado e implementado con ventaja en gran parte de Australia y, cada vez más, en otros países que experimentan estrés hídrico. La investigación y el desarrollo que sustentan la tecnología actual se desarrollaron a lo largo de una asociación entre la universidad y la industria de 25 años entre Rubicon Water y la Universidad de Melbourne”.
EL PROYECTO RUBICON EN LEDESMA
Esta tecnología de telemetría y telecontrol fue incorporada en 2021 por Ledesma, en Jujuy, con el propósito de hacer más eficiente la conducción del agua para el riego de la caña de azúcar, dentro de las 40.000 hectáreas de la agroindustrial y donde se produce azúcar, papel, alcohol de farmacia y energía renovable, entre otros. Tienen 700 km. de canales y la primera etapa del “proyecto Rubicon” ha permitido mejorar la eficiencia y controlar los niveles de agua para no dañar los cultivos.
Mario Caorlin, jefe del departamento de Cañaverales El Talar, de Ledesma, dijo que “las oscilaciones que antes perjudicaban las operaciones de riego en la finca se han eliminado gracias a las compuertas de Rubicon Water, hoy tenemos un caudal de ingreso totalmente estabilizado y controlado, que está permanentemente informando en qué valores está y eso nos ayuda a manejarlo, distribuirlo y hacer uso de ese caudal de riego mucho más eficientemente que antes. Nos permite mejorar la eficiencia de la mano de obra y del uso del agua”.
Durante los próximos días, en Chile se realizará la Expo Agua, que tratará temas claves en cuanto al impacto de la escasez hídrica en las diferentes regiones, así como la importancia de aplicar nuevas tecnologías y optimizar los actuales sistemas de riego para el manejo y uso eficiente del agua.
(Fuente: Suena a Campo)