El debate presidencial del pasado domingo fue escenario de acalorados intercambios entre los candidatos sobre el tema de las retenciones en el sector agropecuario. El licenciado Eduardo Robinson profundizó esta temática en dialogo con SUENA A CAMPO, compartiendo sus perspectivas y análisis sobre las propuestas de los diferentes candidatos para el campo.
– ¿Cuál es su opinión sobre las propuestas de los candidatos en lo que respecta a las retenciones y cómo podrían influir en el sector agropecuario?
– Hay preocupación precisamente por la presión fiscal que soporta el sector agrícola argentino y desde hace mucho tiempo. El campo es un gran aportante para el sector público mediante estos impuestos (retenciones) que más o menos funcionan en todos los sectores agrícolas. Es un impuesto altamente distorsivo para la actividad porque todos los impuestos tienen y generan distorsiones, pero las retenciones tienen la particularidad de directamente impactar en el precio, y eso por supuesto golpea muy fuerte a la actividad.
– ¿Cuáles son los riesgos y oportunidades económicas que pueden surgir en el ámbito agropecuario según la política de retenciones que se aplique?
– Lo que parecía ser que era algo transitorio con el tiempo fue tomando parte importante del sistema tributario argentino y cada vez fue más oneroso, con lo cual me parece que hubo coincidencia con las propuestas que hemos escuchado en general, sobre todo de los candidatos con más chances de acceder a la presidencia. Que hayan coincidido en que es importante ir disminuyendo las retenciones agrícolas a los efectos de dinamizar la actividad más competitiva que tiene la economía argentina y que es una fuente generadora de moneda extranjera en estos momentos en los cuales estamos viendo precisamente una restricción externa, es decir, una falta de dólares concretamente de manera muy eficiente. En cuanto a los riesgos, Argentina está en una situación muy endeble, su macroeconomía está transitando una situación de mucha precariedad, desde lo fiscal, desde lo monetario, pero supongamos que se incrementen las retenciones o que no se pueda llevar adelante lo que hemos escuchado el domingo cuando todos los candidatos coincidieron en que debe haber una menor presión fiscal en el sector. Eso traería aparejado, menos inversión, menos dinámica para potenciar las exportaciones agrícolas, para potenciar todo lo que tiene que ver con la inversión en campo.
– ¿Cómo ven los mercados internacionales la política de retenciones en Argentina?
– Desde el extranjero se entiende muy poco y suena hasta ilógico, es decir, alguna vez participé en charlas donde había extranjeros y lo que no se explican es cómo puede un gobierno poner retenciones agrícolas, es decir, trabar las exportaciones en momentos en los que hay que ser más competitivos, potenciar las exportaciones, porque eso también genera mayor dinámica en la economía.
– ¿Cómo puede afectar la competitividad de los productos agrícolas argentinos?
– El sector carece de un adecuado financiamiento para potenciar las actividades productivas y exportadoras, que es lo que Argentina necesita para crecer. O crecemos vía consumo o crecemos vía inversión o exportación. Crecer vía consumo está demostrado que eso, tarde o temprano, nos lleva a más inflación, si no va acompañado de una mayor inversión, y el sector exportador tiene que ubicar esas inversiones y poder generar las divisas para poder importar. Si aquellos que van a diseñar la política económica no presta debida atención a cómo funcionan las medidas que se vienen aplicando desde hace mucho tiempo, es un riesgo grande.
– En el debate, se mencionaron posibles incentivos para promover la inversión en tecnología agrícola. ¿Cuál es su visión sobre la necesidad de modernizar la agricultura argentina?
– Nosotros estamos con una brecha tecnológica que es preocupante. La tecnología es algo que avanza de otra manera y todos los días se ven avances, si no entramos en esa corriente de tecnología, las brechas cada vez son más tecnológicas y es complicado alcanzarlas. Es fundamental pensar cómo devolverle competitividad a la macroeconomía argentina y el sector agrícola es un pilar para ese tipo de políticas que hay que llevar adelante.
(Fuente: Suena a Campo)













