Los precios internacionales del aceite de girasol se mantienen firmes pese a las perspectivas de una mayor producción en el hemisferio Norte. Según el informe de octubre de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR), elaborado por el economista Jorge Ingaramo, los elevados costos de transporte y las dificultades logísticas en los mares Negro y de Azov sostienen las cotizaciones.
En Rotterdam, la referencia CIF para octubre alcanzó los US$ 1.420,5 por tonelada, un valor 48% superior al promedio de la década previa a la invasión rusa a Ucrania. Para las entregas entre enero y marzo de 2027, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) registra cotizaciones de US$ 1.390 por tonelada para el aceite de origen europeo.
El mercado argentino también refleja esta firmeza. Los precios FOB informados por la Secretaría de Agricultura se ubican en US$ 1.331 por tonelada para embarques entre octubre y diciembre, mientras que para el período de enero a septiembre de 2027 alcanzan los US$ 1.293.
En este contexto, el complejo girasolero nacional exportó US$ 2.717,6 millones entre enero y agosto de 2026, lo que representa un incremento del 89,6% frente al mismo período del año anterior. De acuerdo con el Consejo Agroindustrial Argentino, la cadena concentró el 7,4% de las exportaciones agroindustriales del país.
En paralelo, la siembra avanza en Argentina. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) informó que las labores cubrieron el 36,1% del área prevista, equivalente a 1.121.000 hectáreas. Además, el 98,4% de los cultivos presenta condiciones entre normales y excelentes.
Las tareas ya concluyeron en el NEA y el centro-norte de Santa Fe, mientras que comenzaron en el sur de Buenos Aires y La Pampa. Para la campaña, la entidad proyecta una superficie de 3,1 millones de hectáreas y una producción de siete millones de toneladas.
Sin embargo, las estimaciones presentan diferencias. Oil World calcula una superficie de 3,25 millones de hectáreas y una cosecha de 6,74 millones de toneladas. Por su parte, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) prevé una producción argentina de ocho millones de toneladas, mientras que la Secretaría de Agricultura estima un área de 3,19 millones de hectáreas.
A nivel global, el USDA proyecta que la cosecha de girasol crecerá un 14,9%, hasta alcanzar los 63,62 millones de toneladas. El incremento estaría impulsado por una mayor producción en Ucrania, Rusia y la Unión Europea, con subas previstas del 21,5%, 20% y 12,7%, respectivamente.
Pese a esta expansión de la oferta, el mercado internacional cuenta con perspectivas de mayor demanda. El informe de ASAGIR estima que el consumo mundial de aceite de girasol aumentará un 15%, mientras que las importaciones crecerán un 27,3%. En ese escenario, la participación argentina en el comercio internacional del producto se proyecta en el 12,8%.
Así, la combinación de una demanda creciente y las dificultades logísticas contribuye a sostener los precios internacionales, mientras Argentina registra un fuerte crecimiento exportador y se prepara para una campaña cuya producción se estima entre 6,74 y ocho millones de toneladas.













