La aparición de la polilla del álamo (Leucoptera sinuella) en el norte de la Patagonia volvió a poner el foco en la sanidad de las cortinas forestales que rodean los establecimientos productivos.
La detección se dio en las cercanías de Campo Grande, en la provincia de Río Negro, justo cuando comienza una etapa clave para la cosecha frutícolaen el Alto Valle.
Si bien se trata de una plaga que afecta principalmente a plantaciones forestales, los especialistas advierten que, en las últimas generaciones del insecto, las larvas pueden completar su desarrollo y trasladarse hacia frutales ubicados en zonas aledañas.
Este comportamiento eleva el riesgo sanitario y comercial, sobre todo en chacras con cortinas de álamos próximas a áreas de cosecha y empaque.
RECOMENDACIONES CONTRA LA POLILLA DEL ÁLAMO
Desde el INTA Alto Valle remarcan que el seguimiento permanente es la principal herramienta para evitar daños mayores.
“Lo fundamental en esta etapa es monitorear las cortinas forestales, realizar una correcta identificación y comunicar rápidamente para iniciar acciones de control inmediatas”, explicó Silvina Garrido, especialista del organismo.
Ante la detección o sospecha de la plaga, la recomendación es informar de inmediato al responsable técnico del establecimiento o a cualquier agenciade extensión del INTA.
En caso de confirmarse la presencia de la especie, se aconseja avanzar con la eliminación total de los brotes afectados, una práctica clave para cortar el ciclo del insecto y reducir su dispersión.
Cuando la presencia se detecta en zonas altas o de difícil acceso, los técnicos señalan que puede evaluarse la aplicación de insecticidas, siempre considerando la actualización de los productos registrados y respetando las buenas prácticas agrícolas.
En todos los casos, la eliminación debe implicar la destrucción efectiva de pupas o larvas detectadas.
En tanto, además de las acciones directas sobre las alamedas, los especialistas recomiendan extremar cuidados en los lugares de estiba de fruta cosechada cercanos a cortinas forestales. También sugieren reforzar los controles en los ingresos a los empaques y maximizar los monitoreos ante cualquier indicio de dispersión hacia nuevas zonas productivas del Alto Valle.
En paralelo, los equipos técnicos del INTA continúan con los relevamientos en distintas alamedasde la región y ponen especial énfasis en la difusión de información para facilitar una identificacióntemprana y un manejo oportuno de la plaga.













