La cadena lechera argentina posee casi 180.000 puestos de trabajo, directos e indirectos, que se distribuyen 42.800 en tambos y 35.000 en la industria.
El sector lechero, por tratarse de una actividad primaria ha sido considerado como actividad esencial durante la cuarentena, sin embargo, debió afrontar ciertas dificultades.
Así surge de un informe del Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA), que ubicó al consumo de lácteos en los mismos niveles del 2003: 170 litros por año per cápita.